Pasión sobre ruedas: el automovilismo en las calles y museos
La histórica exhibición de Colapinto este domingo acelera el interés creciente por este deporte. Breve historia de las carreras en la ciudad y colecciones para visitar.
Este domingo, Franco Colapinto se lanza a toda velocidad a recorrer las calles de Buenos Aires. El rugido del motor del monoplaza de Fórmula 1 E20 de 2012 que conducirá logrará seguramente encender aún más el fervor del público local por el automovilismo.
Avenida del Libertador y Avenida Bullrich se convertirán en un circuito callejero de 2 kilómetros. Bordeando los elegantes parques de Palermo, Franco se convertirá así en el primer argentino en manejar un Fórmula 1 por la ciudad.
La historia de amor del público local por el automovilismo en su versión callejera tiene larga data. Esta tradición tuvo un hito el mes pasado. Más de 70 mil personas asistieron el 15 de marzo al circuito del sur de la Ciudad de Buenos Aires, primera fecha del Campeonato de TC2000. La competencia marcó el regreso de la categoría a un circuito urbano porteño después de 13 años. El trazado de 2.509 metros combinó las avenidas General Roca y Escalada con un sector del Parque de la Ciudad y permitió que los autos superaran los 250 kilómetros por hora en la recta principal de 952 metros.
Pero más atrás en el tiempo, el punto de referencia del inicio de la actividad suele ubicarse en una carrera disputada en 1906 entre la Recoleta y el Tigre. Décadas después, el 3 de junio de 1932 y ante 30000 personas, Domingo Bucci resultó vencedor del primer Gran Premio de Buenos Aires.
La primera vez que en calles porteñas hubo carreras de autos de fórmula propiamente dichas fue en 1947. Se construyó un circuito de 2410 metros en Retiro, cerca de las actuales avenidas de los Inmigrantes, Antártida Argentina y Ramón Castillo. La figura de Juan Manuel Fangio, quien dominó la Fórmula 1 en los años 50 y promovió la creación del Autódromo de Buenos Aires (inaugurado en 1952), impulsó la popularidad de esta disciplina.
El área cercana a la ruta urbana por donde este domingo circulará Colapinto forma parte central del mapa urbano de la historia del automovilismo. El circuito callejero de Palermo fue sede de las temporadas internacionales de Grand Prix organizadas por el Automóvil Club Argentino entre los años 1948 a 1950. Fue en este escenario que Fangio compitió por primera vez con un coche especial, una Maserati 4CL. En 2011, en homenaje al quíntuple campeón, la ciudad de Buenos Aires denominó por Ley como "Paseo Juan Manuel Fangio" a la traza de 5 Km del viejo circuito, entre Dorrego y el Parque Tres de Febrero.
De Fangio a Gálvez: museos de colección
En Argentina hay varios museos dedicados a la historia de los autos y a las grandes glorias de las carreras sobre ruedas. A continuación, una lista de algunas de estas colecciones para descubrir:
Museo del Automóvil: Inaugurado en el año 2000, está ubicado en el barrio de Villa Real. Recorrerlo es como viajar en el tiempo. Tiene autos antiguos y vehículos que pertenecieron a héroes de la disciplina como Juan Manuel Fangio y Oscar Gálvez. Este último piloto, cuyo apellido quedó ligado para siempre al autódromo de Buenos Aires, tiene su propio espacio donde se repasa su exitosa trayectoria deportiva con trofeos, fotografías, objetos personales y dos de sus vehículos. Los hermanos Oscar y Juan Gálvez fueron ídolos de las décadas de los años 40, 50 y 60 del Turismo Carretera. La ambientación del museo, con estaciones de servicio y talleres mecánicos de antaño, nos transporta a la Buenos Aires de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, cuando el auto comenzaba a convertirse en un invento fabuloso. El Museo del Automóvil Club Argentino (ACA): Rinde homenaje a quienes fueron pioneros y propulsores del automovilismo deportivo y turístico. Quienes lo visiten podrán ver joyas históricas como el Daimler de 1892 y el Ferrari 166 utilizado por Fangio en las temporadas internacionales de automóviles especiales - hoy Fórmula 1 - del 49 y 50. Entre los ejemplares históricos están el automóvil eléctrico marca Krieger de 1898, el Mors 1899 y el Yruam, proyectado y diseñado en Argentina entre 1927 y 1928 por él Ingeniero Francés Maury. También puede verse el Brabham BT 36 del año 1971 con el cual Carlos Alberto Reutemann disputó el campeonato de Fórmula 2 Europea. En las paredes de las salas se exhiben fotos y documentos como la patente del primer auto que circuló por el país (Nº 1, de Dalmiro Varela Castex, fundador de la institución).Museo Fangio: Vecinos de la localidad de Balcarce concretaron en 1986 la fundación de este museo en un edificio histórico de 1906. Está, por supuesto, dedicado al quíntuple campeón de F1. La institución es considerada el museo de automovilismo más importante de América del Sur y el mejor de los museos dedicados a un piloto de competición. Su colección resguarda diversas unidades de automóviles originales, varias de ellas restauradas, junto a reproducciones fieles de vehículos de gran importancia para la historia del deporte. Además, pueden observarse trofeos, motores y diversos automóviles cedidos por instituciones y corredores particulares. Se exhiben tesoros como la reconstrucción del modelo de 1929 con el que debutó Fangio, el original de la Negrita que impulsó su destino a Europa, además de automóviles pertenecientes a amigos corredores (Oscar y Juan Gálvez, Finochietti, Eduardo Casa, los hermanos Emiliozzi).El Museo Emiliozzi: Ubicado en Olavarría rinde homenaje a estos grandes deportistas oriundos de la localidad, figuras sobresalientes del Turismo Carretera, la categoría automovilística nacional más popular del país. Dante y Torcuato tuvieron una trayectoria repleta de logros y récords: corrieron 183 carreras durante 20 años, obteniendo 4 títulos consecutivos de Campeón y uno de Subcampeón. Fueron ganadores hasta 1966, con su famosa "Galera", apodo de la coupé Modelo 1939 con la que debutaron en la Vuelta de Mar y Sierras de 1950.