Pilar Sordo, psicóloga y escritora: "La felicidad es una decisión, no un estado de ánimo o una meta"
Una mirada que desafía las ideas tradicionales y propone repensar el bienestar desde una elección cotidiana y consciente. Los detalles, en la nota.
En tiempos donde la felicidad suele asociarse a logros, momentos ideales o metas por alcanzar, la psicóloga y escritora Pilar Sordo propone una perspectiva diferente.
Con una frase que invita a la reflexión, sostiene:
"La felicidad es una decisión, no un estado de ánimo o una meta"
Este enfoque plantea que el bienestar no depende exclusivamente de lo que sucede afuera, sino de cómo cada persona decide posicionarse frente a la vida.
Más allá de las emociones pasajeras
Los estados de ánimo son variables, cambian constantemente según las circunstancias. Por eso, basar la felicidad únicamente en ellos puede generar frustración.
Desde esta mirada, elegir ser feliz no implica negar las emociones negativas, sino aprender a convivir con ellas sin que definan por completo la experiencia de vida.
Romper con la idea de la felicidad como objetivo final
Muchas veces se piensa la felicidad como una meta a la que se llega después de cumplir ciertos objetivos: éxito, estabilidad, reconocimiento o relaciones ideales.
Sin embargo, esta lógica puede postergar el bienestar. La propuesta de Pilar Sordo invita a correrse de esa idea y entender que no es un destino, sino una forma de transitar el presente.
El poder de la decisión personal
Elegir la felicidad no significa que todo esté bien, sino asumir una actitud frente a la realidad. Implica tomar decisiones conscientes, priorizar lo que hace bien y construir una mirada más amable hacia uno mismo.
Este enfoque pone el foco en la responsabilidad personal, alejándose de la dependencia de factores externos.
Una nueva forma de entender el bienestar
La frase de Pilar Sordo deja una idea clara: la felicidad no es algo que se encuentra, sino algo que se elige.
Comprender esto puede cambiar la forma en que se vive el día a día, permitiendo construir un bienestar más realista, sostenido y alineado con las propias decisiones.