Más "ayuda"

Postergan el aumento en impuestos a los Combustibles, pero suben biodiésel y bioetanol

Por segunda vez desde el inicio de la guerra, el gobierno dispuso postergar aumentos impositivos, lo que genera un incremento de los ajustes pendientes.

El Gobierno decidió por segunda vez en el año una postergación de los aumentos mensuales en los impuestos a los Combustibles, a fin de moderar el impacto de la suba del precio del petróleo en los valores de venta en las naftas y el gasoil.

La postergación se suma a la ya dispuesta en abril y se instrumentó a través del decreto 405/2026, publicado hoy en el Boletín Oficial, aunque podría haber un leve aumento por los incrementos autorizados en los precios mínimos de adquisición del biodiésel y el biotanol, en un 2,76% y un 1,72%, respectivamente.

Estos últimos ajustes se detallan en las resoluciones 123/2026 y 124/2026 y se estima que su impacto será mínimo, por tratarse de uno de los componentes del precio final del combustible con menor incidencia.

Atenuar el impacto

La decisión del Gobierno de no incrementar los impuestos a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC) apunta a atenuar el impacto en los precios de los combustibles, en el marco de la política de precios implementada desde abril por YPF, a la que luego se sumaron otras compañías del sector.

Esa política de buffer (amortiguación) buscó en una primera etapa no trasladar completamente a precios los aumentos en la cotización del petróleo originados en la guerra de Medio Oriente, compensada a partir del 15 de junio (asumiendo que para entonces el conflicto habría finalizado) con una decisión similar con la esperada baja en los valores del crudo.

Tras una cotización del barril de Brent en torno a los USD 72 antes de la guerra, tocó valores cercanos a los USD 120 y su última cotización se ubica en USD 94.

Esa política fue sintetizada por YPF con la consigna "yo te ayudo= vos me ayudás" y la presentó el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, en su exposición en el Latam Economic Forum el 28 de mayo.

El buffer de YPF

Los precios de los biocombustibles

Junto a los impuestos, la cotización del barril de Brent y la paridad cambiaria, los precios mínimos de adquisición de los biocombustibles son uno de los componentes de los valores de venta de las naftas (bioetanol) y gasoil (biodiésel).

En el caso del biodiésel, la tonelada pasó de $1.808.425 a $1.858.424, con un incremento del 2,76%, luego de dos bajas consecutivas en abril y mayo.

En cuanto al bioetanol, el elaborado en base a caña de azúcar tendrá en junio un precio mínimo de adquisición de $1.023,152 por litro, con una suba del 1,72% en relación con el de $1.005,872 de mayo.

El litro de biotanol elaborado con maíz tuvo el mismo aumento porcentual, pasando de $921,91 a $937,75.

"Manta corta" con los impuestos

La postergación de los aumentos en el, ICL y IDC conseguirá atenuar el impacto en los precios de junio, pero por otro lado genera un inconveniente en el frente fiscal y, además, una amenaza de futuros incrementos.

La recaudación por esos dos impuestos superó los $2,5 billones en los primeros cinco meses de 2026 (esta noche ARCA dará a conocer los datos actualizados) y tiene un peso mayor al de las retenciones a la exportación.

El Presupuesto 2026 fue elaborado en base a un incremento en términos reales de esos dos tributos del 55%, cinco veces más que la de la recaudación impositiva global.

En consecuencia, una falta de ajuste en los impuestos puede afectar al propósito oficial de consolidar el superávit financiero.

En cuanto al objetivo de amortiguar su impacto en los precios de los combustibles y de la economía en general, al tratarse de una postergación y no una eliminación, los ajustes pendientes se siguen acumulando y tarde o temprano tendrán que trasladarse a los precios de venta al público.

De la ley a los hechos

La ley 23.966 estableció que los impuestos a los combustibles se actualizarían trimestralmente en enero, abril, julio y octubre en función de la inflación de cada período.

A fines de 2021, el entonces presidente Alberto Fernández resolvió suspender esos aumentos, para evitar un impacto inflacionario, con lo que al asumir su sucesor, Javier Milei, se habían acumulado dos años de ajustes pendientes.

Milei intentó ponerse al día con esos incrementos, pero a partir de mayo de 2024 adoptó una postura diferente, dosificando los ajustes de manera paulatina.

La previsión del Gobierno era la de terminar con esa actualización en 2026, pero las postergaciones en los ajustes en abril y junio podrían extender ese plazo hasta los primeros meses de 2027.

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