Extienden el plazo de revisión de cilindros de GNC para adaptarse a nuevas normas de seguridad
La extensión fue considerada "razonable" por el Enrge, tras el pedido de empresas del sector.
El Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (Enrge) extendió por 30 días corridos el plazo para que los Centros de Revisión Periódica de Cilindros de Gas Natural Comprimido (CRPC) puedan adaparse a los nuevos estándares de seguridad establecidos en marzo de este año.
La prórroga se instrumentó mediante la resolución 120/2026, publicada hoy en el Boletín Oficial, tras el pedido de dos empresas del sector que adujeron dificultades para adecuarse a los nuevos procesos requeridos en el plazo original del 90 días fijado en la resolución 329 del 10 de marzo del disuelto Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas).
Qué es la NAG-444
Antes de esa medida, hay que remontarse al 27 de febrero, cuando con la resolución 96 del Enargas se aprobó la Norma NAG-444 de "Certificación de aptitud técnica para centros de revisión periódica de cilindros", que estableció las obligaciones y los requisitos que deben cumplir los CRPC de GNC a los efectos de obtener la aprobación para la revisión de cilindros destinados a contener gas natural comprimido y sus correspondientes válvulas de bloqueo.
La rsolución 329 otorgó un plazo de 90 días corridos para la adecuación de las certificaciones y el mismo plazo para que los CRPC adecuen sus instalaciones y equipamientos, y elaboren los Manuales exigidos por la norma NAG-444.
Tras los pedidos de las empresas y "advirtiendo que una proporción relevante de los CRPC continúa avanzando en los procesos de adecuación necesarios para el cumplimiento de los nuevos requerimientos", el Enrge consideró "razonable otorgar una prórroga de 30 días corridos" a los centros de revisión.
De acuerdo con fuentes del sector, el sistema de revisión periódica de cilindros constituye uno de los pilares de la seguridad en la cadena del gas vehicular, con inspecciones que permiten verificar el estado estructural de los recipientes sometidos a altas presiones, detectar eventuales deterioros y asegurar que continúen operando dentro de los parámetros establecidos por la normativa vigente.