Mercado en alerta

Qué es el Estrecho de Ormuz, dónde queda y por qué es clave para el petróleo

La escalada en Medio Oriente vuelve a poner en foco al estrecho de Ormuz, una vía clave para el petróleo que impacta en los mercados internacionales.

El estrecho de Ormuz volvió a quedar en el centro de la escena global por la escalada del conflicto entre Irán y Estados Unidos. En las últimas horas, la tregua entre los países mostró señales de ruptura con nuevos ataques en la región, que reavivaron el riesgo sobre una de las rutas energéticas más importantes del mundo.

Teherán decidió cerrar nuevamente el paso al tránsito de buques comerciales en el estrecho de Ormuz, una medida que dejó embarcaciones varadas. Las autoridades iraníes advirtieron que cualquier barco que intente pasar por la zona sin autorización podrá ser atacado. 

El quiebre de la tregua entre EEUU e Irán vuelve a poner el foco sobre este corredor clave. Pero, ¿qué es exactamente el estrecho de Ormuz y por qué es importante para la economía mundial?

Qué es el estrecho de Ormuz y dónde queda

El estrecho de Ormuz es una vía marítima ubicada entre Irán y Omán que une el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo. Por allí pasa cerca de una quinta parte de la producción mundial de petróleo, por lo que cualquier alteración en esa ruta repercute de forma directa sobre los precios internacionales.

Por qué es importante para el mercado

Desde la perspectiva de la economía global, pocos lugares tienen la misma importancia estratégica. Esta vía se ubica entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán, tiene 34 kilómetros de ancho en su punto más estrecho y funciona como la única salida para transportar crudo desde esa región hacia el resto del mundo. Irán controla su lado norte.

Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), por esa vía fluyen cerca de 20 millones de barriles por día. El organismo define al canal como un "cuello de botella petrolero crítico".

El paso útil para los superpetroleros es todavía más reducido. Las rutas de navegación tienen solo unos tres kilómetros de ancho en cada dirección, lo que obliga a los buques a cruzar aguas territoriales iraníes y omaníes.

La EIA advirtió que "existen muy pocas alternativas para sacar el petróleo del estrecho si este se cierra". A eso se suma que por esa zona también circula alrededor de una quinta parte del comercio global de gas natural licuado, lo que amplía el efecto sobre el mercado energético.

Las consecuencias ya se hicieron visibles. El precio de los combustibles en Estados Unidos registró su mayor aumento diario desde el huracán Katrina en 2005. Analistas del sector advirtieron que el petróleo y el gas natural pueden mantenerse en niveles altos mientras el paso no recupere sus condiciones normales de tránsito.

"La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán tiene el potencial de convertirse en la mayor interrupción del suministro de petróleo de la historia si el flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz se mantiene bajo o se detiene", escribió Jim Burkhard, jefe de investigación de petróleo crudo de S&P Global Energy.

El antecedente de Ucrania y un riesgo mayor

Hace cuatro años, la guerra entre Rusia y Ucrania puso en riesgo 3 millones de barriles diarios de crudo ruso y provocó una suba del 50 % en pocas semanas. Ahora, el conflicto con Irán afectó casi de inmediato el flujo de 20 millones de barriles procedentes de Medio Oriente.

"Cuando Rusia invadió Ucrania, los precios del crudo subieron aproximadamente un 50 % en pocas semanas", declaró Bob McNally, presidente de Rapidan Energy Group. "Ahora tenemos mucho más petróleo en riesgo".

Además del crudo, esta vía resulta central para el gas natural licuado. Un cierre prolongado complica las exportaciones de los grandes productores del golfo y presiona sobre toda la cadena energética internacional.

China, otro actor bajo presión

Un bloqueo prolongado también abre un frente con China. El país es el mayor importador mundial de crudo y el principal comprador de petróleo iraní, por lo que una interrupción en Ormuz afecta de forma directa sus intereses energéticos.

En una rueda de prensa habitual, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Beijing declaró: "China insta a todas las partes a cesar de inmediato las operaciones militares, evitar una mayor escalada de tensiones, salvaguardar la seguridad de la navegación a través del estrecho de Ormuz y evitar un mayor impacto en la economía mundial".

Mucho más que un paso regional

El estrecho de Ormuz no es solo un corredor marítimo de Medio Oriente. Es una pieza central para las exportaciones de Irak, Kuwait, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Irán, y uno de los principales puntos de estrangulamiento del comercio energético global.

Por eso, cada amenaza sobre esa franja angosta entre Irán y Omán golpea mucho más que a la región: altera el precio del petróleo, presiona sobre la inflación y reordena el tablero económico mundial.


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