¿Qué piensan los jóvenes sobre las elecciones?: la mayoría quiere ir a votar
El estudio fue realizado a nivel nacional con estudiantes secundarios entre 16 y 19 años. Es alto el interés por el deber cívico de ir a votar
Según una encuesta nacional del Observatorio Pulsar de la UBA y la Asociación Conciencia, la gran mayoría de los jóvenes dice que quiere votar cuando tenga la oportunidad.
El estudio, realizado a nivel nacional con 2.494 estudiantes secundarios entre 16 y 19 años, señala que "hay una intención de participación electoral alta y crece con la edad, especialmente entre quienes ya están cerca de votar por primera vez".
El 73 por ciento de los jóvenes muestra interés en el compromiso cívico de votar. Es más alto el índice -85 por ciento- en los que tienen 18 años.
Además los jóvenes respaldan que el voto siga siendo obligatorio. Sostienen la idea de que participar en elecciones es un deber cívico y respetan las reglas de la democracia. El 63 por ciento respondió que debe ser obligatorio.
El informe señala que tres de cada cuatro jóvenes dicen haber acompañado alguna vez a sus padres o familiares a votar, por lo que se desprende que el "ritual electoral aumenta el interés por la política".
Sin embargo surge un interrogante porque entre quienes ya tenían edad para votar, finalmente muchos no lo hicieron. "La intención de participar existe, pero no siempre se traduce en un comportamiento efectivo", según la encuesta.
También se desprende que muchos jóvenes creen que "votar es importante, pero no alcanza para decidir lo que pasa en el país". Esta opción la elige el 72 por ciento de los encuestados. Sólo el 23 por ciento se inclina por "con el voto decidís lo que pasa en el país".
En cuanto a otras formas de participación política, la actividad es bastante baja. La mayoría de los jóvenes no participa en movilizaciones, organizaciones ni acciones políticas. Menos de un tercio absorbe lo que dicen los candidatos en redes sociales.
El análisis del documento destaca que "los jóvenes expresan sentimientos encontrados respecto a su presente y futuro, mostrando mayor criticismo hacia la situación del país que hacia su propia vida. No perciben una ausencia total de futuro, pero sí manifiestan cierta preocupación. Los investigadores señalan que existe «cierta inquietud, pero no resignación".