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Recortan la proyección en el precio del oro y prevén un cierre de año moderado

Goldman Sachs redujo en USD 500 por onza su precio objetivo para 2026 ante una Reserva Federal más cautelosa y menores expectativas de recortes de tasas.

Goldman Sachs ajustó a la baja sus previsiones para el precio del oro y redujo en USD 500 por onza su estimación para fines de 2026. La entidad ahora proyecta que el metal precioso cerrará el próximo año en torno a los USD 4.900 por onza, reflejando un cambio en las expectativas sobre la política monetaria de Estados Unidos.

La revisión responde principalmente a una visión más cautelosa respecto de los futuros movimientos de la Reserva Federal. Mientras el mercado esperaba una reducción más temprana de las tasas de interés, los economistas del banco consideran ahora que los próximos recortes llegarían recién en junio y diciembre de 2027.

Por qué Goldman Sachs modificó su pronóstico

La entidad sostuvo que el oro mantiene fundamentos sólidos a largo plazo, aunque observa mayores riesgos en el corto plazo.

Los analistas Lina Thomas y Daan Struyven explicaron que la expectativa de tasas elevadas durante más tiempo reduce parte del atractivo del metal, ya que se trata de un activo que no genera rendimientos financieros.

Durante los últimos años, Goldman Sachs se ubicó entre las instituciones más optimistas respecto del oro. A fines de 2024 incluso recomendó aumentar la exposición al metal, una apuesta que coincidió con la fuerte suba que llevó a los precios a niveles récord.

Sin embargo, el escenario comenzó a modificarse en los últimos meses. Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente impulsaron inicialmente los precios de la energía y reavivaron preocupaciones inflacionarias, lo que fortaleció las expectativas de una política monetaria más restrictiva por parte de la Fed.

Menor impulso de los fondos de inversión

Otro de los factores considerados por Goldman Sachs es la desaceleración esperada en los flujos hacia los fondos cotizados (ETF) respaldados por oro, que fueron uno de los principales motores de la demanda en los últimos años.

Con tasas de interés altas durante más tiempo, muchos inversores podrían optar por instrumentos financieros que ofrecen rendimientos más atractivos.

Además, el banco contempló un escenario más adverso. Si la inflación se mantiene elevada y la Reserva Federal decide volver a subir las tasas, el precio del oro podría terminar el año cerca de los u$s4.400 por onza.

Qué factores siguen sosteniendo al metal

Pese al ajuste en las proyecciones, Goldman Sachs identificó elementos que continúan respaldando al oro.

Entre ellos se destacan las compras de bancos centrales, que mantienen una demanda sostenida del metal como activo de reserva. La entidad estima adquisiciones promedio de 50 toneladas mensuales durante este año y de 40 toneladas mensuales en 2027.

Actualmente, el oro cotiza alrededor de los USD 4.165 por onza y acumula tres semanas consecutivas de bajas, luego de haber alcanzado máximos históricos cercanos a los USD 5.600 por onza a comienzos de año.

Aun con la corrección en sus previsiones, Goldman Sachs mantiene una visión positiva sobre el metal precioso en el largo plazo, aunque advierte que la evolución de la inflación y las decisiones de la Reserva Federal seguirán siendo determinantes para su desempeño.

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