Bajo sospecha

Referís denunciados por "estafa y otras defraudaciones" van al VAR

Beligoy apartó del campo a árbitros implicados en chats difundidos y una denuncia judicial y los reubicó en cabinas de video en medio de un clima de fuerte cuestionamiento.

El Director Nacional de Arbitraje, Federico Beligoy, dejó fuera de la conducción en cancha a Fernando Espinoza y Luis Lobo Medina, dos árbitros mencionados en chats difundidos públicamente y denunciados en la Justicia por el diputado Facundo Del Gaiso. Ambos, habituales en las designaciones de Primera, quedaron relegados al sistema de videoarbitraje (VAR) en la fecha 13 del torneo Apertura.

Espinoza ocupará la cabina en Ezeiza para Aldosivi-Estudiantes, el sábado a las 13.30. Lobo Medina hará lo propio en Argentinos Juniors-Banfield, el lunes a las 19. La decisión coincidió con el debut en Primera División de Álvaro Carranza, designado para Gimnasia de Mendoza-Vélez.

Del campo al monitor

El corrimiento de Fernando Espinoza y Luis Lobo Medina -los dos árbitros de mayor exposición en la denuncia- marcó el eje de las designaciones: ambos pasaron del campo a las cabinas del VAR en esta fecha. Detrás, la lista se completa con otros jueces también mencionados en la presentación judicial o en los chats difundidos. Nelson Sosa será AVAR en Rosario Central-Atlético Tucumán; Adrián Franklin continuará en el VAR en Gimnasia de Mendoza-Vélez, luego de quedar cuestionado por no advertir una mano sancionable en Huracán-Barracas Central; y Bruno Amiconi ocupará el VAR en Tigre-Independiente Rivadavia, tras un error reciente al sancionar un penal por una infracción ocurrida fuera del área en la Primera Nacional.

La Liga Profesional difundió los audios del intercambio entre Franklin y Facundo Tello en aquella jugada, en los que se sostuvo una interpretación distinta de la acción.

Chats, pagos y denuncia judicial

Según la denuncia presentada por Del Gaiso, las conductas de los árbitros señalados se encuadran en los delitos de "estafas y otras defraudaciones", previstos en los artículos 172, 173 y 174 del Código Penal. La causa quedó en el Juzgado Federal N°11, con intervención del juez Ariel Lijo y del fiscal Carlos Stornelli.

En paralelo, investigaciones periodísticas y chats difundidos públicamente aportaron detalles sobre presuntos vínculos y movimientos de dinero. En el caso de Lobo Medina, una conversación lo vincula con un supuesto cobro en 2021 para favorecer a Tigre ante Mitre de Santiago del Estero. En ese intercambio se indica que debía retirar el dinero en Lavalle 1718, 4° C, conocida como la "Rosadita" de la AFA.

Espinoza, en tanto, aparece en un chat en el que admite haber sancionado un córner inexistente en favor de Arsenal en un partido ante Racing. Sosa figura en una acusación que lo vincula con un presunto pago de 2.000 dólares en 2020 para favorecer a Barracas Central frente a Belgrano, encuentro en el que expulsó a dos jugadores del equipo cordobés y convalidó un gol en posición adelantada.

Otro de los elementos difundidos menciona una transferencia de 1.400 dólares realizada el 4 de diciembre de 2020 por la firma Malte SRL, empresa que luego fue contratada por la AFA para implementar el VAR. Ese movimiento aparece vinculado en los informes periodísticos a uno de los árbitros incluidos en la investigación.

El único árbitro mencionado en la denuncia que no tendrá actividad en la fecha es Emanuel Ejarque, quien, según la presentación judicial, habría recibido al menos ocho pagos entre mayo de 2021 y febrero de 2022 por un total de $362.000, cifra que en ese momento equivalía aproximadamente a 3.800 dólares.

Designaciones bajo la lupa

Las designaciones se produjeron en un contexto de fuerte exposición del arbitraje argentino, con difusión de chats y una causa judicial en curso. En ese marco, Beligoy mantuvo a los árbitros dentro del esquema, pero los desplazó del campo de juego.

El propio Beligoy aparece mencionado en intercambios con Juan Pablo Beacon, exdirigente vinculado al arbitraje, lo que suma presión sobre su rol como responsable de las designaciones.

Dentro de ese esquema, una de las decisiones que generó ruido fue la inclusión de Sebastián Martínez, sobrino de Beligoy, como árbitro principal en Lanús-Platense. El juez había sido desplazado semanas atrás de la Copa Libertadores Sub 20 tras sancionar un penal a favor de Palmeiras ante Olimpia que derivó en cuestionamientos. Luego de ese episodio, había sido reubicado en funciones vinculadas al VAR y ahora volverá a dirigir en Primera.

A la par, Julián Beligoy, hijo del director nacional de arbitraje, tendrá dos designaciones el mismo fin de semana en el ascenso: será cuarto árbitro en Gimnasia de Jujuy-San Martín de San Juan, por la Primera Nacional, y en Dock Sud-Sportivo Italiano, por la Primera B.

El regreso de Sebastián Martínez a la conducción en cancha y la presencia de su entorno en distintas funciones se dieron en la misma jornada en la que varios árbitros cuestionados quedaron fuera de los partidos, un contraste que expuso los criterios aplicados en las designaciones.

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