Desacuerdos

Renunció la Directora de Inteligencia de Trump en medio de tensiones por la guerra con Irán

La directora de Inteligencia Nacional dejará el cargo el 30 de junio. Alegó motivos familiares, pero crecieron las versiones de tensión con la Casa Blanca.

La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, presentó este viernes su renuncia al presidente Donald Trump y se convertirá en la cuarta funcionaria del gabinete en abandonar la administración republicana durante el segundo mandato del magnate.

La salida será efectiva el próximo 30 de junio y, según explicó la propia funcionaria en una carta difundida públicamente, la decisión responde al delicado estado de salud de su esposo, Abraham Williams, quien fue diagnosticado con una forma "extremadamente rara" de cáncer de hueso.

"En este momento debo apartarme del servicio público para estar a su lado y brindarle todo mi apoyo durante esta batalla", escribió Gabbard en el texto dirigido a Trump.

El presidente confirmó la dimisión en Truth Social y anunció que Aaron Lukas, actual subdirector principal de Inteligencia Nacional, quedará al frente del organismo de manera interina.

"Tulsi ha hecho un trabajo increíble y la vamos a extrañar", publicó Trump, quien también sostuvo que la funcionaria "tiene todo el derecho de acompañar a su esposo en esta dura pelea".

Crecen las versiones de conflicto con Trump

Aunque la explicación oficial estuvo vinculada a motivos familiares, en Washington crecieron durante las últimas semanas las versiones sobre fuertes diferencias políticas entre Gabbard y la Casa Blanca, especialmente por la guerra contra Irán.

La ahora exdirectora de Inteligencia Nacional mantuvo posiciones críticas respecto de las intervenciones militares de Estados Unidos en el exterior y quedó en una situación incómoda después de que Trump ordenara ataques conjuntos con Israel contra objetivos iraníes el pasado 28 de febrero.

En marzo, durante una audiencia ante el Congreso, Gabbard afirmó que Irán no estaba reconstruyendo su capacidad nuclear luego de los bombardeos estadounidenses de 2025. Esa evaluación contradijo directamente el argumento utilizado por Trump para justificar la ofensiva militar.

"No me importa lo que ella dijo. Creo que estaban muy cerca de conseguir un arma nuclear", respondió entonces el mandatario ante periodistas.

Durante esa misma comparecencia, la funcionaria evitó respaldar públicamente la idea de que Irán representara una amenaza inminente y sostuvo que "no es responsabilidad de la comunidad de inteligencia determinar qué constituye o no una amenaza".

Las diferencias se profundizaron con el correr de los meses y, según medios estadounidenses como CNN, NBC News y Fox News, Gabbard quedó progresivamente marginada de las principales decisiones de seguridad nacional.

Incluso habría sido excluida de reuniones clave vinculadas a la ofensiva contra Irán y a operaciones secretas en Venezuela.

Otra baja sensible en el gabinete republicano

La salida de Gabbard se suma a una serie de renuncias y desplazamientos dentro del gobierno de Trump en las últimas semanas.

Antes habían dejado sus cargos:

la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem;la fiscal general Pam Bondi;y la secretaria de Trabajo, Lori Chavez-DeRemer.

En el caso de Gabbard, la renuncia también reavivó cuestionamientos sobre la interna dentro del equipo de seguridad nacional republicano.

Joe Kent, uno de sus principales asesores y director del Centro Nacional Antiterrorista, ya había renunciado meses atrás por diferencias con la política hacia Irán y cuestionó la influencia de Israel sobre la estrategia militar estadounidense.

Quién es Tulsi Gabbard

Gabbard, de 45 años, fue congresista demócrata por Hawái entre 2013 y 2021 y alcanzó notoriedad nacional por su oposición a las guerras en Irak y Afganistán.

Veterana militar y teniente coronel de la reserva del Ejército estadounidense, compitió en las primarias presidenciales demócratas de 2020 antes de romper con el partido y acercarse a Trump.

En 2024 formalizó su apoyo al republicano y luego se incorporó oficialmente al Partido Republicano.

Su nombramiento como directora de Inteligencia Nacional generó polémica desde el inicio debido a sus posiciones sobre Rusia, Ucrania y política exterior. Finalmente, fue confirmada en el Senado por un margen ajustado.

Durante su gestión al frente de la inteligencia estadounidense, coordinó las 18 agencias que integran la comunidad de inteligencia, incluida la CIA. También impulsó recortes internos y reorientó parte de las tareas hacia seguridad fronteriza y contraterrorismo.

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