Revelan que la escribana de Adorni declaró en un juicio narco por efedrina
Adriana Nechevenko fue citada por la compra de dos propiedades del jefe de Gabinete. En 2014 había testificado en una causa por importación ilegal de efedrina.
El próximo miércoles, Adriana Mónica Nechevenko de Schuster se presentará ante el fiscal Gerardo Pollicita por las operaciones inmobiliarias de Manuel Adorni. No será su primera vez en Comodoro Py: según publicó Clarín, ya había declarado en 2014 como testigo en un juicio por importación ilegal de efedrina que terminó con condenas por narcotráfico.
Ahora deberá explicar las operaciones en las que intervino para la compra de dos propiedades del jefe de Gabinete. Nechevenko certificó la adquisición de una casa en un country, en noviembre de 2024, y de un departamento en Caballito un año después. Esa segunda escritura consignó un valor inferior al de mercado.
Para concretar la operación, según surge de la documentación, Adorni utilizó dos préstamos no bancarios por USD 100.000 cada uno, otorgados por dos mujeres de 64 y 72 años. Cuando periodistas de La Nación intentaron ubicarlas, una afirmó no conocer al jefe de Gabinete y la otra no se encontraba en el domicilio; quien atendió tampoco lo identificó.
El juicio por la efedrina en el que declaró en 2014
La causa en la que ya declaró Nechevenko investigó la importación irregular de efedrina a través de sociedades utilizadas como pantalla.
Entre 2007 y 2008, distintas firmas presentaron ante la Sedronar solicitudes para importar esa sustancia con destino declarado a la industria farmacéutica. En los expedientes 429, 432, 899, 900, 901 y 902 figura la intervención de la escribana, donde certificó firmas vinculadas a esas gestiones.
Las operaciones estaban asociadas a un entramado empresarial encabezado por Guillermo Manfredi, junto con Josué Fuks y Alfredo Abraham, a través de Farmacéuticos Argentinos S.A. (FASA o DROFASA). En menos de un año, esa estructura importó cerca de 9.800 kilos de efedrina.
Según se expuso en el juicio, ese volumen superaba ampliamente la demanda local. De acuerdo con la investigación judicial, parte de ese excedente se desvió hacia la producción de metanfetaminas, dentro de un circuito que combinaba laboratorios y farmacias ficticias.
El circuito de la efedrina tuvo un punto de quiebre en agosto de 2008, cuando Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina aparecieron asesinados en General Rodríguez tras haber sido secuestrados días antes. La investigación posterior vinculó esas maniobras con redes de comercialización de precursores químicos hacia el narcotráfico.
En ese expediente también fue investigado como presunto autor intelectual del triple crimen Ibar Pérez Corradi, a quien se le registraron más de mil llamadas telefónicas con Josué Fuks, uno de los empresarios para los que trabajaba la escribana.
Sociedades, firmas y testaferros
En su declaración del 28 de marzo de 2014, Nechevenko indicó que había trabajado durante "varios años" para Fuks y Abraham. También reconoció que certificaba firmas y que participó en la constitución de sociedades que luego operaron en el esquema investigado.
Uno de los casos abordados en el juicio fue el de Guillermo Ascona, un vendedor ambulante que figuraba como importador de efedrina pese a no contar con estructura empresarial. La Justicia lo consideró un testaferro. Durante su declaración, cuando fue consultada por su identidad, la escribana afirmó no recordar su nombre ni su fisonomía.
Documentos incorporados a la causa muestran que Nechevenko certificó su firma en pedidos de importación ante la Sedronar en 2006.
El fiscal del juicio fue Diego Luciani, quien en su alegato describió que, ante la imposibilidad de importar por vías directas, los imputados recurrieron a terceros habilitados formalmente. "Ante la imposibilidad de adquirir efedrina por una quiebra previa, López, Abraham y Fuks lo hicieron a través de Ascona, que sí estaba habilitado para importar", sostuvo.
Los principales acusados fueron condenados por el Tribunal Oral Federal 4. Fuks, señalado como una figura central en la estructura, permanecía prófugo al momento del juicio y continúa en esa condición, según los registros del expediente.