Cada vez más cerca del mundo

Salta consolida su conectividad internacional con un vuelo histórico a Río de Janeiro

Con cuatro rutas internacionales activas y la flamante incorporación de una conexión directa con la emblemática ciudad brasileña a partir de diciembre, la provincia del norte argentino se posiciona como el gran portal de entrada y salida del turismo en la región. Paisajes infinitos, sabores con identidad y la calidez de su gente esperan a los nuevos viajeros.

Atravesar las rutas salteñas es encontrarse con la historia, con lugares donde las tradiciones y los legados ancestrales perviven en cada rincón. Salta es una provincia pródiga en belleza, una tierra de poetas, selva, puna y montaña que enamora a primera vista. Hoy, esa magia no solo cautiva a los argentinos, sino que se abre al mundo con una fuerza histórica.

En el marco de un plan estratégico de conectividad, la provincia consolidó una red de cuatro vuelos internacionales que la conectan de manera directa con los principales hubs y destinos de la región: Lima (a través de LATAM, con tres frecuencias semanales), Panamá (con Copa Airlines, tres frecuencias semanales) y Asunción (operado por Paranair, con dos frecuencias semanales). A este consolidado mapa aéreo se le suma ahora un hito sin precedentes: a partir del próximo 17 de diciembre, Salta tendrá una conexión aérea directa con Río de Janeiro a través de la aerolínea Gol.

Esta nueva ruta contará con dos frecuencias semanales. Los vuelos partirán desde Salta los días lunes y viernes a las 02:30 h, arribando a Río de Janeiro a las 06:00 h; mientras que los regresos desde Brasil operarán los jueves y domingos a las 21:45 h, llegando a suelo salteño a las 01:30 h. Los pasajes ya se encuentran disponibles desde hoy en agencias de viajes y en el sitio oficial de la aerolínea.

Un brindis en las nubes y sabores con historia

La aventura salteña puede comenzar perfectamente con una copa en la mano. La célebre Ruta del Vino abarca los municipios de La Viña, Cafayate, San Carlos, Cachi y Molinos. Es un viaje para dejarse cautivar por vinos que llevan el sello de la tierra y de la altura , destacándose el Torrontés -el blanco emblema de la provincia- , junto a tintos de gran cuerpo nacidos en viñedos que desafían la gravedad a más de 2.000 y 3.000 metros sobre el nivel del mar. En Molinos, de hech

 se erige una de las bodegas más altas del mundo, combinando vides bicentenarias con el vanguardista Museo de la Luz de James Turrell.

Esta experiencia líquida se fusiona con una gastronomía elogiada por todo el que la visita. El "saber hacer" salteño se mantiene vivo en recetas heredadas de generación en generación. Las icónicas empanadas, los tamales y las humitas, con los secretos y el sello único de cada cocinero, son una marca identitaria que se saborea en cada rincón del territorio.

De la inmensidad de la Puna al verde exuberante

Salta se distingue por una diversidad de relieves y climas asombrosa. En un abrir y cerrar de ojos, se pasa de la aridez del desierto puneño al verde exuberante de la selva.

Al oeste, a los pies de la Cordillera de los Andes y a más de 3.600 metros de altura, la Puna de los Andes ofrece postales que parecen de otro planeta: volcanes, picos de nieves eternas y extensos mares de sal. Allí, San Antonio de los Cobres invita a realizar paseos en llama, rememorando las costumbres de antaño , y a maravillarse con el Viaducto La Polvorilla, la increíble obra de ingeniería donde el Tren a las Nubes se detiene a 4.200 metros de altura. Más adentrado en el Salar de Arizaro, el misterioso e inexplicable Cono de Arita -una formación natural de sal negra de origen volcánico- quita el aliento a los amantes de lo místico.

Para quienes buscan el contacto con la naturaleza virgen, la generosidad de la provincia se expresa en sus tres Parques Nacionales: Los Cardones, inmerso en los Valles Calchaquíes con sus guardianes vegetales que llegan a vivir 300 años; El Rey, un inmenso anfiteatro natural que cobija muestras de las Yungas y el Chaco Seco ; y Baritú, el único parque tropical de Argentina, protegido por accidentes geográficos que resguardan una selva intacta y un profundo olor a tierra mojada.

Adrenalina al aire libre y noches de guitarra

Para los espíritus activos, Salta es el escenario perfecto para el turismo de aventura. Desde hacer rafting y canopy sobre el impactante Río Juramento , hasta experimentar el descenso en bicicleta por la imponente Cuesta del Obispo , volar en parapente contemplando los valles desde el cielo , o realizar caminatas rodeados por más de 660 especies de aves (el 60% de la biodiversidad del país).

Y cuando el sol se oculta tras los cerros, la provincia se transforma. La noche salteña es una caja de sorpresas ; las peñas, restaurantes y bares de la famosa calle Balcarce y alrededores se encienden con el sonido cálido de guitarras, charangos y bombos. Es el momento donde locales y turistas se mezclan en una verdadera celebración de música folclórica, camaradería y baile, danzando zambas y chacareras en un ambiente íntimo y acogedor que alimenta el alma.

Con el nuevo vuelo a Río de Janeiro, Salta no solo exporta sus paisajes y su cultura gaucha al mundo; también consolida su posición como el corazón receptivo del Norte Argentino, una tierra que, hoy más que nunca, está al alcance de todos.