Seis provincias están bajo alerta por tormentas fuertes y granizo
El SMN prevé lluvias de hasta 70 milímetros en el norte argentino. También se esperan nevadas en la cordillera y una nueva ola de aire frío.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene una alerta amarilla por tormentas fuertes para Corrientes, Chaco, Formosa, el norte de Santa Fe, el norte de Entre Ríos y el sudeste de Santiago del Estero. El organismo prevé lluvias intensas, caída ocasional de granizo y ráfagas, con acumulados de entre 30 y 70 milímetros.
Los registros más elevados podrían darse en Corrientes, el este de Chaco y el norte de Formosa, donde la combinación de alta humedad y el avance de un frente favorecerá el desarrollo de fenómenos más intensos.
Las provincias afectadas por la alerta del SMN
La mayor actividad se concentrará durante la tarde del jueves y la madrugada del viernes. Luego, el sistema avanzará hacia el noreste del país y permitirá una mejora gradual de las condiciones meteorológicas.
El viernes, las lluvias y tormentas quedarán limitadas al norte de Corrientes, Misiones y el este de Formosa. En esas zonas todavía podrían registrarse precipitaciones, aunque perderán fuerza con el paso de las horas.
Nevadas en la cordillera y fuertes vientos en la Patagonia
La cordillera del NOA y Cuyo recibirá nuevas nevadas. En sectores de alta montaña podrían acumularse hasta 10 centímetros de nieve o más, mientras que en las zonas altas de Salta y Jujuy también se espera viento zonda.
En la Patagonia, las nevadas serán más importantes en el centro y sur de la región. Además, Tierra del Fuego y el sur de Santa Cruz podrían registrar ráfagas superiores a los 100 kilómetros por hora.
Llega otra masa de aire polar al centro del país
Tras el paso del frente, ingresará un sistema de altas presiones con aire más seco y frío. Entre el sábado y el domingo se producirá un nuevo descenso térmico que provocará heladas en el norte de la Patagonia, La Pampa, Buenos Aires y el sur del Litoral.
Las precipitaciones de los días previos permitirán una recarga de humedad en áreas agrícolas que todavía la necesitaban. Sin embargo, las lluvias más intensas podrían provocar anegamientos temporarios y dificultades en caminos rurales.