"Si no aceptan, comienzan los bombardeos": Trump presiona a Irán por Ormuz
Teherán analiza una propuesta de EEUU para terminar la guerra, pero Trump exige reabrir el estrecho de Ormuz y amenaza con nuevos ataques si no hay acuerdo.
Irán declaró este jueves que analiza la última propuesta de EEUU para poner fin a la guerra, pero la negociación quedó atravesada por una amenaza directa de Donald Trump: si Teherán no acepta un acuerdo que incluya la reapertura del estrecho de Ormuz, Washington retomará los bombardeos con mayor intensidad.
Una negociación bajo amenaza
El presidente de EEUU sostuvo en redes sociales que la guerra, iniciada hace dos meses, podría terminar pronto y que los envíos de petróleo y gas natural afectados por el conflicto podrían reanudarse. Pero ató esa posibilidad a la respuesta iraní.
"Si no aceptan, comienzan los bombardeos", escribió Trump.
La frase concentró la tensión de una semana marcada por señales contradictorias de la Casa Blanca. El martes, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que la guerra estaba "terminada". Un día después, Trump dijo desde el Salón Oval que EEUU había "ganado" la guerra en Irán, aunque también aseguró que Washington mantuvo "muy buenas conversaciones" con Teherán durante las últimas 24 horas.
"Estamos en buena forma, y ahora estamos bien, y tenemos que conseguir lo que tenemos que conseguir", afirmó.
Teherán mide la respuesta
Irán también transmitió mensajes distintos sobre el estado de las negociaciones. El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baghaei, dijo que su gobierno revisa un plan estadounidense para terminar la guerra y que comunicará su posición a Pakistán, país que actúa como mediador.
Antes, otro funcionario iraní había descalificado una propuesta difundida por Axios y la definió como una "lista de deseos de EEUU". Según ese medio, la Casa Blanca cree estar cerca de firmar con Irán un memorando de entendimiento de 14 puntos, que podría abrir un marco para negociaciones nucleares más detalladas.
El documento incluiría una moratoria al enriquecimiento de uranio iraní, el levantamiento de sanciones de EEUU, la distribución de fondos iraníes congelados y la apertura del estrecho de Ormuz para los barcos.
Baghaei dijo a la televisión estatal que Teherán "rechazó contundentemente" las propuestas informadas por Axios, aunque todavía examina la propuesta estadounidense más reciente.
Pakistán, entre el optimismo y la cautela
El frágil alto el fuego entre EEUU e Irán se sostiene en gran medida desde el 8 de abril, pese a que las conversaciones presenciales organizadas por Pakistán el mes pasado no alcanzaron un acuerdo.
"Esperamos un acuerdo más temprano que tarde", dijo este jueves el vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores de Pakistán, Tahir Andrabi. "Esperamos que las partes alcancen una solución pacífica y sostenible que contribuya no solo a la paz en nuestra región, sino también a la paz internacional".
Andrabi evitó fijar un plazo y se negó a revelar detalles de las gestiones diplomáticas. "Seguimos positivos, seguimos optimistas y esperamos que el acuerdo llegue pronto y no tarde", señaló.
El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, dijo por televisión que Islamabad permanece en "contacto continuo con Irán y Estados Unidos, día y noche, para detener la guerra y extender el alto el fuego".
Ormuz, el cuello de botella
El punto más sensible de la negociación es el estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte de petróleo, gas, fertilizantes y otros productos derivados del crudo. Irán mantiene cerrado de hecho ese paso marítimo, mientras EEUU bloquea los puertos iraníes.
El miércoles, un avión de combate estadounidense inutilizó el timón de un petrolero con bandera iraní en el golfo de Omán, cuando la embarcación intentaba cruzar el bloqueo de Washington. Según informó el Comando Central de EEUU, un F/A-18 Super Hornet disparó contra el timón del buque y la nave dejó de dirigirse hacia Irán.
Trump había suspendido el martes un operativo breve, denominado Proyecto Libertad, con el que EEUU intentó abrir un corredor seguro para barcos comerciales en el estrecho. Apenas dos buques mercantes con bandera estadounidense lograron atravesar la ruta custodiada desde su apertura, el lunes.
El ejército estadounidense informó además que hundió seis lanchas rápidas iraníes que amenazaban a barcos civiles.
Petróleo, barcos varados y presión global
Cientos de barcos mercantes permanecen atrapados en el golfo Pérsico, sin acceso a mar abierto salvo por el estrecho de Ormuz. El cierre encareció los combustibles, golpeó al comercio marítimo y sumó presión sobre economías dependientes de esa ruta, entre ellas China.
Hapag-Lloyd, una de las mayores compañías de transporte marítimo del mundo, informó que el cierre del estrecho le cuesta alrededor de USD 60 millones por semana, con un impacto especialmente fuerte por el aumento del combustible y los seguros.
El jueves, el Brent se estabilizó en torno de los USD 100 por barril, mientras los inversores esperaban una definición sobre la reapertura de Ormuz. La expectativa de una salida diplomática impulsó a los mercados internacionales, aunque las señales políticas y militares siguieron cruzadas.
Europa y China miran el estrecho
La presión internacional también escaló. El presidente francés, Emmanuel Macron, dijo el miércoles que el grupo de ataque del portaaviones de Francia se desplazaba hacia el mar Rojo, ante una eventual misión franco-británica para restaurar la seguridad marítima en Ormuz cuando las condiciones lo permitan.
China, con vínculos económicos y políticos estrechos con Teherán, también intervino en el tablero diplomático. El canciller Wang Yi pidió un alto el fuego integral tras reunirse en Pekín con su par iraní, Abbas Araghchi, y dijo que su país estaba "profundamente angustiado" por el conflicto.
La administración Trump presiona a China para que use su relación con Irán y empuje la reapertura del estrecho. Mientras tanto, Teherán analiza la propuesta estadounidense, Pakistán administra los mensajes entre las partes y Trump deja la amenaza escrita: acuerdo o bombardeos.