SpaceX canceló por tercera vez el lanzamiento del cohete "más grande del mundo"
El megacohete de Elon Musk debía despegar desde Texas este jueves, pero la empresa postergó nuevamente la prueba tras una falla técnica.
Miles de personas siguieron durante horas la cuenta regresiva del lanzamiento de Starship V3, el gigantesco cohete de SpaceX que promete llevar astronautas a la Luna y algún día a Marte. Pero después de una tarde marcada por demoras, clima inestable y expectativa mundial, el despegue nunca ocurrió.
La compañía de Elon Musk canceló este jueves el vuelo de prueba desde la base Starbase, en el sur de Texas, luego de retrasar en varias oportunidades la ventana de lanzamiento.
El CEO de SpaceX, Elon Musk, explicó en su cuenta de X que se debió a una falla en el pasador hidráulico de una de las torres. "Si puede repararse esta noche, habrá otro intento de lanzamiento mañana", aseguró el empresario.
El plan original contemplaba un despegue durante una ventana de 90 minutos. Sin embargo, se demoró por condiciones climáticas y el chequeo de los sistemas técnicos del vehículo. Finalmente, cuando el reloj avanzaba sobre el límite de la ventana prevista, la empresa suspendió la misión.
El vuelo más esperado de SpaceX
La expectativa alrededor de Starship V3 era enorme porque se trataba de la presentación oficial de la nueva generación del cohete "más grande y potente construido hasta ahora", según la compañía.
El sistema completo mide 124 metros de altura, más que un edificio de 40 pisos, y está diseñado para transportar carga, satélites y eventualmente personas hacia la Luna y Marte.
Además, esta misión iba a representar el regreso de Starship después de siete meses sin vuelos de prueba.
La NASA también seguía el lanzamiento de cerca. El organismo espacial estadounidense planea utilizar una versión de Starship en futuras misiones del programa Artemis, que busca llevar nuevamente astronautas a la superficie lunar.
Qué cambios tiene Starship V3
La nueva versión incorpora varias modificaciones respecto de los modelos anteriores.
Entre las principales mejoras aparecen los motores Raptor V3, más potentes y eficientes que los utilizados hasta ahora. El propulsor Super Heavy utiliza 33 motores, mientras que la nave superior suma otros seis.
SpaceX también rediseñó partes clave del sistema de combustible para permitir que todos los motores se enciendan al mismo tiempo y con mayor rapidez.
Otra modificación importante aparece en las aletas metálicas que estabilizan el descenso del cohete. Ahora son más grandes y resistentes para soportar mejor las temperaturas extremas.
El gran desafío: reutilizar el cohete
El objetivo de Musk es que Starship pueda funcionar como un avión espacial reutilizable. La idea es que la nave despegue, aterrice y vuelva a volar rápidamente, reduciendo costos y acelerando las misiones espaciales.
Hoy, la mayoría de los cohetes terminan destruidos o descartados después de cada lanzamiento. SpaceX busca romper con ese modelo y convertir los viajes espaciales en operaciones más frecuentes y económicas.
Por eso, uno de los puntos más importantes de esta nueva versión es el escudo térmico que protege a la nave cuando vuelve desde el espacio. La estructura está cubierta por unas 40.000 placas térmicas diseñadas para resistir temperaturas extremas durante la reentrada a la atmósfera.