Dos tipos audaces (Más propuestas sobre las PPP)

Derecho económico

La salud, uno de los sectores que puede tener inversión mixta

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Especial para BAE Negocios

El jueves y viernes pasado en las instalaciones del imponente edificio de la Auditoria General de la Nación (AGN), por iniciativa del italiano Mario Ciaccia y de Rodolfo Barra se realizaron las Segundas Jornadas sobre Reglas Comunes para Inversiones y PPP en Latinoamérica y Europa. El marco académico del Centro de Investigaciones para la Contratación Administrativa y la Regulación Económica (Cicare) recibió amplio apoyo de la administración, los bancos, los grandes estudios y de varias universidades.

En un ambiente que obliga a ajustar cada palabra que los expositores utilizan en medio de las graves turbulencias a las que nos vamos acostumbrando, la mayoría se inclina por mantener expectativas optimistas sobre el porvenir del instituto de las participaciones público privadas (PPP) en el país.

En ese contexto, se percibe un menor acompañamiento de las experiencias provinciales, que no logran disparar alguna convocatoria que movilice este tipo de proyectos. La escala del negocio y los sectores convocantes atentan contra las experiencias subfederales.

Por nuestra parte, el equipo que analiza la posibilidad de presentar una PPP en el sector de la salud está centrando la atención y el esfuerzo en una propuesta que contemple un fuerte compromiso interjurisdiccional de regulación en materia de empleo, seguridad social y finanzas.

La necesidad de armonizar las normas de empleo provincial, de profesionales de la salud y de aportes previsionales para tutelar la carrera administrativa, es una apuesta fuerte que necesita un consenso escrito entre Nación y provincia para no repetir el triste espectáculo de las privatizaciones de ferrocarriles, saneamiento o energía que dieron como resultado la pérdida de millones de puestos de trabajo además de la triste desaparición de muchos pueblos del interior que sólo crecían al borde de las vías del tren. La salida es aceptar empleados públicos en las PPP con reserva de puestos estatales y mantenimiento de su propia historia previsional para que puedan trabajar a la par de los expertos de las empresas privadas y de los nuevos empleos tomados de un mercado laboral con mucha oferta y abierto a nuevas propuestas. Real empleo de calidad y competitividad económica. La historia condenó aquel sistema de los 90 donde el conocimiento y experiencia del servidor público se desperdició en un plan que encubrió un método perverso de despidos y cierre de servicios y prestaciones para entregar las tradicionales empresas públicas a intereses extranjeros.

También la ola de la timba financiera, la inigualable sequía y las guerras sin pólvora de Trump y compañía nos obligan a pensar en nuestro diminuto mercado de crédito. En este sector, utilizar los límites de los encajes de los bancos privados con operatoria nacional para aplicarlos exclusivamente a la operatoria de las PPP es una herramienta heterodoxa que merece ser analizada.

Son 90 minutos más el alargue.

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