La agenda pendiente de la escuela pública

Salarios por debajo de la inflación, paritarias sin destino, colegios en estado de emergencia y todo en tiempos de tormentas bajo los truenos de la crisis. Murciélagos y paredes con electricidad, son temas que se suman a las aulas Los maestros actúan como contenedores sociales en algunos barrios. En algunas escuelas se mantienen los tres turnos para los alumnos

Compartir

El Gobierno de la alianza Cambiemos potenció los problemas crónicos de la educación pública y retrocedió en algunos tenues avances de sus antecesores. No todo se resume al laberinto presupuestario del servicio destinado al 70% el alumnado del país. Si de dramas se trata, las muertes de una docente y un auxiliar en la localidad bonaerense de Moreno resaltó el tópico en agenda nacional con un costo tremendo. Agravan tales circunstancias que el Frente de Unidad Docente Bonaerense, integrado por Amet, Feb, Sadop, Suteba y Udocba, hayan elevado a la Provincia, semanas antes de la tragedia un informe distrito por distrito, donde reportaron desde plagas de murciélagos hasta paredes electrificadas, escapes de gas y pozo ciegos desbordados entre otros problemas de los colegios.

La situación de la escuela pública se resume en Buenos Aires ya que representa una muestra de la crisis por conflicto paritario, condiciones de trabajo/aprendizaje y una ofensiva que va más allá del rigor en disciplina de la Provincia. El mapa educativo también ofrece escenarios con algunos grados menos de rigor, entre ellos la Capital Federal con problemas de vacantes a establecimientos públicos, disputas metodológicas sobre niveles terciarios no universitarios y reclamos por la pauperización de viandas escolares. En las provincias más pobres la magnitud de las urgencias es más grave y hay pocas excepciones al marco general. "Salvo en la República Autónoma de San Luis" ironizan dirigentes gremiales.

Sobre circunstancias que atraviesan la grieta es menester recordar que el conflicto docente en paritarias también fue patrimonio del kirchnerismo. El Ejecutivo Nacional por entonces llegó fijar la mejora salarial con decreto y el ex gobernador bonaerense Daniel Scioli también. Este último puede dar fe de las huelgas que impactaron su mandato. Silvina Batakis, ex ministra de Economía de Scioli, marcó diferencias respecto a ambos ciclos. "Discutíamos porcentajes para sueldos, puntos y forma de pago, en cuanto al proyecto de educación estábamos de acuerdo", le subrayó a este diario.

En la Argentina hay 11,3 millones de estudiantes: 1,8 en nivel inicial, 4,6 en primario, 4,0 en secundario y 0,9 en el superior no universitario. Del total de la matrícula del país 7,9 millones (70,8%) asiste a escuelas de gestión estatal y el resto está escolarizado en el sector privado, consignan desde www.argentinosporlaeducación.org con los últimos datos disponibles registrados en 2016. También detallan que el territorio bonaerense contiene 4.198.308 estudiantes, 16.444 unidades educativas y los cargos docentes suman 223.803.

Si bien la confección de inventarios hace a la dinámica de las empresas privadas y que muchos funcionarios del oficialismo provengan de ese sector contrasta que la Provincia de Buenos Aires, horas después del estallido de la Escuela 49, asuma que "no posee el dato exacto respeto de cuántos establecimientos educativos tienen instalación precaria de gas", tal cual lo expresó el director provincial de escuelas Gabriel Sánchez Zinny a Radio Con Vos (89.9), la gestión bonaerense transita su tercer año de gobierno.

Datos duros

Buenos Aires en su discusión salarial de los maestros que ya lleva 8 meses es referencia de otras provincias, ya sea por acción de acuerdo, omisión o dilatamiento del mismo. No hace falta hacer referencia a la pérdida del poder adquisitivo y la brecha con sueldos privados.

Sobre todo luego del decreto que anuló la discusión nacional del sector. Para afrontar las erogaciones del servicio educativo cuanta con un presupuesto para el corriente de $ 163.928.228.032. De esa suma el 97% se acredita para salarios, el resto $ 4.917.896.840, en parte se destinan a refacciones, mantenimiento de edificios y otros gastos. El 3% no es poca cosa y hay quienes sostienen que las directoras de cada colegio deberían poseer una suerte de "caja chica o mediana" de $50.000 o $100.000 para atender los gastos más urgentes del establecimiento, con acceso directo es decir sin la intermediación de los consejos escolares. Abocado al seguimiento del problema el diputado Daniel Arroyo (FR) es uno de los que considera factible articular ese mecanismo administrativo con simpleza. (Ver nota aparte). Los consejos escolares son las autoridades en las que la Provincia acredita responsabilidad en el funcionamiento de las escuelas, mantenimiento edilicio e inspecciones correspondientes. Así lo establece la Constitución Bonaerense en su artículo 203. Con excepción de los aspectos técnico-pedagógicos que están a cargo de la Jefatura Distrital de Inspección. "No hay un problema estructural de fondos" reseñan fuentes oficiales, para la oposición el presente de escuelas y trabajadores de la educación "no tiene chances de modificarse por ahora", mucho menos en tiempos de ajuste". De allí que aquella metáfora presidencial respecto a "caer" en la rama estatal de la enseñanza más que un desacierto revelaría una definición conceptual.

El estallido

"El gas es un problema cotidiano en las escuelas bonaerenses", sostenían incluso antes de la explosión en la Escuela 49 desde el Frente de Unidad Docente. En la lectura y punteo de las 107 páginas del informe al que este diario tuvo acceso y que esos sindicatos elevaron al gobierno de María Eugenia Vidal hace tiempo, se revela la situación de las escuelas distrito por distrito. Puntualizan ítems de mínima estremecen. A saber: daños de mampostería que incluyen tanques de agua construidos con materiales tóxicos, anegamiento en días de lluvia, daños en techos, instalaciones eléctricas deficientes, edificios antiguos y compartidos con peligro de derrumbes, falta de comedores, aulas, luminarias. Pozos ciegos desbordados, falta de heladeras, estufas destruidas y la lista es todavía más amplia.

Se trata de escuelas donde incluso en varios casos se dictan clases en turnos mañana, tarde y noche. Allí los docentes y auxiliares ofician de maestros, cocineros. Contenedores de dramas sociales que no hace falta describir a medida que avanza la pobreza. "Muchos problemas vienen de gestiones anteriores pero lejos de cambiar, empeoraron desde 2015 a la fecha", consignan desde Udocba, organización que plasmó en fotos y videos lo descripto a través de la red Youtue. De allí que los sindicatos coincidan en que los niveles de asistencia de alumnos a clase tenga mermas a consecuencia del estado de los edificios correspondientes. Incluso en los colegios donde con el apoyo de cooperadoras y clubes de madres/padres se mantiene una "dignidad edilicia" faltan los mobiliarios adecuados.

"En algunos casos grados y divisiones tienen clase un día menos por semana porque las instalaciones no resisten la llegada de un alumno más", denunciaron. El epílogo se resume en los dichos del minstro de Trabajo Bonaerense que tras confirmar la multa al Suteba por más de $600 millones aplicada por adherir al paro de la CTERA, equiparó por actitud opositora a los maestros y los Camioneros de Hugo Moyano, "son lo mismo" dijo el funcionario.

Silvia Almazán, dirigente del gremio que lidera Baradel mientras nos detallaba el informe que presentó el frente sindical solo comentó "es lo que nos toca, pero vale más el abrazo de la gente no solo ante el drama que pasó en Moreno".

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Ver mas noticias