Cruce internacional

Tensión entre Meloni y Trump por las críticas al Papa León XIV

La primera ministra italiana rechazó las críticas del presidente de Estados Unidos y elevó la tensión política entre los dos mandatarios.

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, calificó de "inaceptables" las palabras de Donald Trump contra León XIV y tomó distancia del presidente de Estados Unidos en un nuevo foco de tensión diplomática. La jefa de Gobierno afirmó además que el Papa "es justo y normal que invoque la paz y condene cualquier forma de guerra".

La declaración llegó después de que Trump definiera a León XIV como "débil con el crimen" y "pésimo en política exterior" por sus críticas a la ofensiva sobre Irán. En un mensaje publicado en Truth Social, el mandatario sostuvo además que el jefe de la Iglesia católica no entiende lo que ocurre en Medio Oriente y difundió una imagen hecha con inteligencia artificial en la que aparece con rasgos de Jesucristo.

Qué dijo Meloni

Meloni primero expresó su respaldo al Papa y le deseó buen viaje para su gira por África. Horas más tarde endureció el tono y declaró: "Considero inaceptables las palabras del presidente Trump dirigidas al Santo Padre". En la misma línea, remarcó que el líder católico cumple un papel legítimo cuando pide el fin del conflicto y reclama una salida pacífica.

La mandataria retomó el tema después, en Verona, y defendió la necesidad de hablar con claridad incluso entre socios políticos. Ante medios italianos, sostuvo que cuando un país tiene amigos o aliados estratégicos también necesita "la valentía de decir cuando no se está de acuerdo". Luego agregó: "Creo que eso beneficia a Europa, a Estados Unidos y a Occidente en general".

El episodio además golpeó a Meloni en un momento delicado. La primera ministra sufrió a fines de marzo su primer traspié electoral importante desde su llegada al poder en 2022 y su vínculo con el líder republicano suma ahora un costo político extra. En territorio italiano, el apoyo al presidente estadounidense cayó durante el último año y ese desgaste ya pesa también sobre la jefa de Gobierno.

La réplica de Trump

Lejos de bajar el tono, Trump redobló la ofensiva y apuntó también contra la primera ministra italiana. En una entrevista, dijo: "Me ha dejado atónito. Pensaba que tenía valor, pero me equivoqué". Después la acusó de no entender la crisis energética que abrió la guerra en Irán y de no asumir una posición firme junto a Estados Unidos.

El mandatario además afirmó que Meloni le dijo que Italia no quiere quedar involucrada en la guerra del Golfo, aunque al mismo tiempo necesita petróleo de esa región. En ese punto, fue más allá y planteó una serie de preguntas para desacreditarla: sostuvo que no puede imaginar que a los italianos les guste que su jefa de Gobierno "no haga nada" para conseguir ese recurso o para defender los intereses de su país.

Trump también endureció el tono en el plano personal. Afirmó que Meloni "ya no es la misma persona", dijo que pensaba que tenía valor y sostuvo que ahora actúa condicionada por la presión interna que enfrenta en Italia y en Europa por la inmigración, la energía y la guerra. Con esa ofensiva, abrió otro frente con una de sus aliadas más cercanas en el continente.

El origen del conflicto

El choque estalló después de que Trump cuestionara al líder católico por sus pronunciamientos sobre Irán. El republicano afirmó que no es "fan" del Papa, lo acusó de favorecer a la izquierda radical y hasta deslizó que su elección respondió a intereses internos de la Iglesia frente a su presidencia.

León XIV respondió con otra idea de fondo: la Iglesia tiene una obligación moral frente a la guerra. "Creo en el mensaje del Evangelio, como constructor de paz", sostuvo. También ironizó sobre Truth Social cuando le preguntaron por el mensaje del mandatario: "Es irónico el nombre de la red. No hace falta decir más".

La respuesta del Papa

León XIV contestó en pleno vuelo hacia África, al inicio de una gira por Argelia, Angola, Guinea Ecuatorial y España. Allí dejó una de las frases más fuertes del cruce: "No tengo miedo, ni de la administración Trump ni de hablar en voz alta sobre el mensaje del Evangelio".

El Papa evitó un choque personal, pero fijó una posición política y moral sobre la guerra. "No somos políticos, no abordamos la política exterior con la misma perspectiva", dijo. También cuestionó la amenaza de "destruir toda una civilización" y la definió como "realmente inaceptable". Más tarde insistió: "Voy a seguir hablando fuerte contra la guerra".

Reacciones en Italia y en Europa

El episodio activó respuestas en casi todo el arco político italiano. El viceprimer ministro Matteo Salvini sostuvo que atacar al Papa "no es útil ni inteligente". El presidente Sergio Mattarella elogió su mensaje de paz. El ex primer ministro Matteo Renzi pidió defenderlo y lo definió como un "constructor de puentes". Desde la centroizquierda, la líder opositora Elly Schlein habló de una "cultura de opresión".

Fuera de Italia también hubo pronunciamientos. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, condenó los dichos de Trump contra León XIV "en nombre del pueblo iraní". En Estados Unidos, el arzobispo Paul S. Coakley afirmó que el Papa "no es un rival político", sino una autoridad espiritual que habla "desde el Evangelio".

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