Tokenización de activos: el FMI advierte que la revolución financiera ya empezó
Este fenómeno puede rediseñar la arquitectura financiera global. Argentina ya tiene regulación específica y un mercado potencial de USD 90 mil millones.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la tokenización de activos ya modifica la arquitectura del sistema financiero global. Para el organismo, la discusión pasa por quién controlará la infraestructura sobre la que circulará el dinero, bajo qué reglas operará y qué mecanismos evitarán los riesgos sistémicos.
Una operación financiera tradicional atraviesa varias etapas -ejecución, compensación, liquidación y conciliación- que involucran instituciones, controles y tiempos de espera. Esos pasos agregan costos, pero funcionan como mecanismos de seguridad frente a errores operativos o episodios de tensión financiera.
La tokenización incorpora la propiedad y las reglas de transferencia dentro del propio activo mediante contratos inteligentes, de modo que una operación puede ejecutarse, liquidarse y registrarse en forma simultánea sobre una infraestructura compartida. Procesos que hoy demandan dos o tres días hábiles podrían completarse en segundos.
La eficiencia es evidente, pero también lo son los riesgos: las fricciones que desaparecen son las mismas que hoy dan tiempo para corregir errores, administrar liquidez o intervenir ante situaciones de estrés. En un mercado que opera las 24 horas, los siete días de la semana, las tensiones podrían propagarse a velocidad informática y exigir respuestas instantáneas de bancos centrales y reguladores.
Por qué puede cambiar la arquitectura financiera mundial
Hasta ahora, buena parte del riesgo sistémico residía en los balances de bancos, fondos de inversión y cámaras compensadoras. En un ecosistema tokenizado, una porción creciente de ese riesgo podría trasladarse hacia las plataformas tecnológicas, los proveedores de infraestructura y los contratos inteligentes que ejecutan las operaciones en forma automática.
Los nuevos actores "demasiado grandes para caer" podrían entonces no ser bancos, sino desarrolladores de software, operadores de redes blockchain o administradores de infraestructuras digitales. El FMI advierte que algunos contratos inteligentes podrían alcanzar una relevancia sistémica comparable a la de las grandes entidades financieras globales.
En ese escenario, la supervisión dejaría de concentrarse solo en instituciones para extenderse también al código, los algoritmos y los protocolos tecnológicos. Estados Unidos, Europa y Asia ya analizan esquemas de auditoría permanente sobre contratos inteligentes, mecanismos de interoperabilidad entre plataformas y nuevas reglas para garantizar la continuidad operativa frente a ciberataques o fallas tecnológicas.
La pelea por el dinero digital del futuro
Todo sistema financiero necesita un activo seguro para liquidar operaciones. El FMI identifica tres alternativas que compiten por convertirse en el principal activo de liquidación de las futuras infraestructuras tokenizadas: los depósitos bancarios tokenizados, las stablecoins privadas y las reservas digitales que emitirían los bancos centrales.
Los depósitos tokenizados son la evolución natural del sistema bancario actual. Conservan el respaldo regulatorio existente y suman programación automática, pagos instantáneos y administración eficiente de liquidez.
Las stablecoins ofrecen alcance global y operación permanente las 24 horas, pero dependen de la calidad de sus reservas, de la liquidez de sus activos y de la capacidad de sus emisores para sostener la paridad frente a monedas tradicionales.
Las monedas digitales de bancos centrales, por su parte, son la alternativa más segura desde el punto de vista del riesgo crediticio, aunque exigen un involucramiento mucho más profundo del sector público en la infraestructura financiera.
En países con antecedentes de dolarización informal o inflación elevada -como Argentina-, la expansión de stablecoins podría modificar la demanda de moneda local y los mecanismos tradicionales de transmisión de la política monetaria.
El nuevo negocio para los bancos
Durante años, parte del ecosistema cripto sostuvo que blockchain eliminaría a los intermediarios financieros tradicionales, pero el FMI descarta ese escenario. Los bancos seguirán siendo actores centrales del sistema, solo que con funciones distintas.
En el pasivo, los depósitos tokenizados permitirán integrar pagos, tesorería y operaciones de clientes sobre una misma infraestructura compartida. En el activo, los préstamos podrán incorporar reglas automáticas para actualizar intereses, ejecutar garantías y monitorear el riesgo crediticio.
La administración de liquidez dejará de limitarse a ventanas horarias y pasará a desarrollarse casi en tiempo real, lo que reducirá costos operativos y mejorará la eficiencia del sistema, aunque también acotará el margen de reacción frente a imprevistos.
Los bancos centrales deberán adaptar sus líneas de liquidez de emergencia y sus mecanismos de asistencia para operar directamente sobre infraestructuras tokenizadas y a velocidad informática. Para el FMI, ese diseño será una de las decisiones regulatorias más importantes de los próximos años.
Argentina quiere convertirse en un laboratorio regional
Mientras la discusión avanza en los organismos multilaterales, Argentina se posiciona como uno de los mercados más activos de América Latina en tokenización de activos reales.
La Comisión Nacional de Valores impulsó uno de los primeros marcos regulatorios específicos de la región para este tipo de instrumentos y habilitó experiencias con activos financieros, inmuebles, granos, ganado y deuda corporativa. Hoy hay más de 160 Proveedores de Servicios de Activos Virtuales registrados y varias compañías trabajan en modelos de financiamiento pyme, agro y real estate.
El mercado inmobiliario es uno de los casos de uso más desarrollados de la industria local: la tokenización permite dividir un proyecto en pequeñas fracciones digitales y facilita el acceso de inversores minoristas a activos históricamente reservados para grandes patrimonios.
La misma lógica puede aplicarse a toneladas de soja, producción ganadera, créditos comerciales, deuda privada o proyectos energéticos. Fraccionar activos, mejorar la liquidez y ampliar la base de inversores aparece como uno de los principales motores de crecimiento del sector. El potencial es especialmente relevante para las pymes, que podrían acceder a nuevas fuentes de financiamiento por fuera de los canales bancarios tradicionales.
Referentes de la industria sostienen que la tokenización puede convertirse en un puente entre la economía real argentina y el ahorro global, y canalizar inversiones hacia sectores históricamente subfinanciados. Las proyecciones del sector son ambiciosas y empresas especializadas estiman que el volumen de activos tokenizados en Argentina podría alcanzar al menos USD 90.000 millones hacia 2030.