Trabajadores reabrieron el frigorífico Euro que ocupaban desde hace 7 meses
Los dueños dejaron de pagar los sueldos y los 150 trabajadores quedaron a la deriva. Resistieron 30 obreros, de los cuales 15 viven con sus familias en el frigorífico. Lo volvieron a poner en marcha y sueñan con poder armar una cooperativa
Hace siete meses que los trabajadores del frigorífico Euro se quedaron sin trabajo. Un total de 150 trabajadores fueron dejados a la deriva, en septiembre pasado, cuando la empresa ya no pago los sueldos. Sólo 30 trabajadores resistieron; la mitad vive con su familia en la planta, por no tener donde vivir. Juntos se organizaron y reabrieron el frigorífico de Villa Gobernador Gálvez. Pero necesitan que los dueños definan la situación, así pueden avanzar con una cooperativa.
El frigorífico Euro fue fundado hace 25 años, los dueños originales eran el grupo Lequio, "pero se asociaron con Gustavo y Nicolás Salimei y terminaron perdiendo la planta que quedó en mano de los Salimei", indicaron fuentes de los trabajadores. En 2024 eran 400 empleados, pero con los ajustes y despidos de personal quedaron 150. "El 31 de octubre pasado dijeron que paralizarían la planta por 15 días. Les pidieron a los trabajadores que renuncien para no tener antiguedad. Como no aceptaron empezaron a llevarse las máquinas y los trabajadores decidieron tomar la planta desde el 10 de noviembre pasado. Los dueños ni les mandaron telegramas ni les pagaron indemnizaciones. Los trabajadores resistieron como pudieron y hoy apenas son 30 los que insistieron y reclamaron", señalaron.
En diciembre pasado comenzaron a soñar con reabrir la planta. No tenían dinero para vivir, 15 trabajadores se mudaron con toda su familia a la planta. Algunos llevaron a los hijos más chicos y dejaron a los más grandes con los abuelos. Los vecinos los ayudaban con comida, hacían festivales, tocaban bandas, todo sumaba para reunir para alimentos.
Pusieron un lavadero de autos, las mujeres hacían torta frita. Les habían cortado la luz pero desde la municipalidad los ayudaron a recuperarla. Tanto luchar y al final, pudieron reabrir el frigorífico.
Se empezó a reactivar la planta con mercadería que había en la empresa, luego un proveedor del frigorífico les acercó materia prima de manera gradual. "Eramos familias normales que venían a trabajar, se iban a su casa, disfrutaban los fines de semana, llevaban a sus hijos a la plaza. Nos encontramos con esto de la noche a la mañana", contó Walter Navarro, delegado de Euro.
Pero si bien reabrió, "la situación es muy precaria por la falta de un marco legal que respalde la actividad. La empresa nunca presentó la quiebra ni nos despidió, pero tampoco cobramos un salario. Los dueños deberían presentarse en convocatoria para que nosotros podamos conformar una cooperativa. Hoy lo que producimos se reparte entre todos. No es que estemos ganando un sueldo normal, todo lo repartimos", explicó.
En Villa Gobernador Gálvez parece haber una luz de esperanza, pero para poder seguir necesitan un respaldo legal.