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Trump amenaza con destruir el sistema energético de Irán si no abre Ormuz

El presidente de EEUU afirmó que hay "conversaciones serias" con un "nuevo régimen", pero advirtió que arrasará centrales, pozos e infraestructura clave si no hay acuerdo y se reabre el estrecho.

Estados Unidos volvió a endurecer su postura frente a Irán en la quinta semana de la guerra. El presidente Donald Trump afirmó que mantiene "conversaciones serias" para poner fin al conflicto, pero lanzó una advertencia directa sobre posibles ataques a gran escala contra la infraestructura energética iraní.

"Estados Unidos se encuentra en serias conversaciones con un nuevo -y más razonable- régimen para poner fin a nuestras operaciones militares en Irán", escribió el mandatario en Truth Social, donde aseguró que se registraron "grandes avances".

Amenaza directa sobre la infraestructura

En el mismo mensaje, Trump condicionó cualquier salida negociada a la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz y a un acuerdo rápido. En caso contrario, anticipó una ofensiva de gran escala.

"Si por alguna razón no se alcanzara un acuerdo a la brevedad -lo cual es probable que suceda-, y si el estrecho de Ormuz no quedara inmediatamente ‘abierto al comercio', concluiremos nuestra ‘estadía' en Irán haciendo estallar y aniquilando por completo todas sus centrales de generación eléctrica, sus pozos petroleros y la isla de Kharg", sostuvo.

La isla de Kharg concentra un rol central en el sistema energético iraní: por allí pasa cerca del 90% de las exportaciones de crudo del país y tiene una capacidad de carga estimada en unos 7 millones de barriles diarios.

Guerra en curso y presión militar

Las declaraciones se producen mientras la guerra entra en su quinta semana y la administración estadounidense evalúa nuevas acciones militares. Entre ellas, la posibilidad de desplegar fuerzas terrestres para controlar la isla de Kharg o ejecutar operaciones sobre instalaciones nucleares.

Según publicó The Wall Street Journal, Washington analiza una misión para extraer unos 450 kilos de uranio, en una operación que implicaría presencia militar en territorio iraní durante varios días.

En paralelo, Estados Unidos reforzó su presencia en la región con el envío de unos 3500 soldados y el desplazamiento de otros 500 efectivos ante una eventual incursión limitada.

Choque por el plan de paz

Desde Teherán, la respuesta fue de rechazo. El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní calificó como "excesivas, poco realistas e inaceptables" las propuestas incluidas en un plan de 15 puntos presentado por EEUU.

También negó la existencia de negociaciones directas con Washington. "No hemos tenido negociaciones directas con Estados Unidos hasta ahora", afirmó.

Ormuz, el eje del conflicto

El bloqueo del estrecho de Ormuz aparece como uno de los puntos críticos. El tránsito marítimo se redujo de forma drástica desde que Estados Unidos e Israel iniciaron ataques a fines de febrero, mientras Irán respondió con acciones contra buques en la zona.

El secretario de Estado Marco Rubio sostuvo que no se permitirá que Irán establezca un sistema de peaje: "Irán está amenazando con controlar el estrecho de Ormuz. Eso no se va a permitir", afirmó.