Trump anuncia un alto el fuego de 10 días entre Israel y Líbano
El presidente de EEUU aseguró que la tregua comienza este jueves tras dialogar con Netanyahu y Aoun. Prometió una cumbre en Washington y volvió a presentarse como mediador global.
El presidente de EEUU, Donald Trump, anunció un alto el fuego de 10 días entre Israel y el Líbano en medio de una escalada de ataques cruzados. La tregua, según precisó, comenzará a regir este jueves por la tarde tras una serie de contactos directos con los líderes de ambos países.
"Acabo de mantener excelentes conversaciones con el muy respetado presidente Joseph Aoun, del Líbano, y el primer ministro Benjamin Netanyahu, de Israel. Estos dos líderes han acordado que, para lograr la paz entre sus países, iniciarán formalmente un alto el fuego de 10 días a las 17 (hora local)", escribió Trump en su red social.
El mandatario también informó que instruyó al vicepresidente JD Vance, al secretario de Estado Marco Rubio y al jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, para avanzar en negociaciones que apunten a una solución más estable.
Un anuncio en medio de los ataques
El cese de hostilidades fue comunicado en una jornada marcada por bombardeos en el sur del Líbano. El ejército libanés denunció ataques israelíes contra infraestructura clave, incluidos un puente estratégico y una ruta que conecta Beirut con Damasco.
La tregua aparece como una pausa en un frente que se mantuvo activo incluso después del acuerdo de alto el fuego entre EEUU e Irán. Washington y Tel Aviv sostuvieron que el territorio libanés no estaba incluido en ese entendimiento, mientras Teherán cuestionó esa interpretación.
En paralelo, funcionarios estadounidenses trabajaban para reducir la ofensiva israelí sobre grupos aliados de Irán, ante el riesgo de que una escalada en el Líbano afectara las conversaciones más amplias con Teherán.
Diplomacia, promesas y protagonismo
Trump aseguró que convocará a Netanyahu y a Aoun a la Casa Blanca para sostener "las primeras conversaciones significativas" entre ambos países en más de tres décadas.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, celebró la tregua y la definió como "una demanda central" sostenida por su país desde el inicio del conflicto.
"Ambas partes desean la PAZ, y creo que sucederá pronto", afirmó Trump. También remarcó que los contactos diplomáticos recientes en Washington, encabezados por Rubio, marcaron el inicio de un canal directo entre delegaciones de ambos países, algo que no ocurría desde hace décadas.
El presidente estadounidense fue más allá y volvió a ubicarse en el centro del proceso. "He tenido el honor de resolver nueve guerras en todo el mundo, y esta será la décima", escribió, en línea con una narrativa que sostiene desde el inicio de su mandato y que es objeto de debate.
Un conflicto abierto
Israel y el Líbano mantienen un estado de guerra desde 1948. El escenario actual se agravó tras el ataque de Hezbollah el 2 de marzo, en respuesta a la muerte del líder iraní Ali Khamenei en un bombardeo israelí días antes, lo que derivó en una campaña militar israelí con más de 2.100 muertos en territorio libanés y más de un millón de desplazados.
El gobierno libanés planteó como condición una tregua previa para avanzar en negociaciones directas, mientras que Israel centró su posición en el desarme de Hezbollah, considerado organización terrorista por EEUU y la Argentina.
El grupo chiita, respaldado por Irán, rechazó el proceso diplomático y cuestionó cualquier acercamiento con Israel. Su exclusión del acuerdo introduce un factor de incertidumbre sobre el alcance real de la tregua.
La pausa de 10 días queda así inscripta en una negociación más amplia, atravesada por intereses regionales y por el intento de EEUU de ordenar múltiples frentes abiertos en Medio Oriente.