Trump aseguró que Irán pidió un alto el fuego y Teherán lo desmintió
El presidente de EEUU afirmó que recibió un pedido de tregua y fijó como condición liberar Ormuz. Irán lo negó y el conflicto mantiene impacto global.
El presidente de EEUU, Donald Trump, afirmó que Irán solicitó un alto el fuego y condicionó cualquier negociación a la reapertura total del estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte global de petróleo. "Lo consideraremos cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado. Hasta entonces, estamos atacando Irán sin descanso", escribió en su cuenta de Truth Social. Irán rechazó esas afirmaciones.
Trump atribuyó el pedido al "nuevo presidente" del régimen iraní, a quien describió como "mucho menos radicalizado y más inteligente que sus predecesores", sin precisar a qué figura se refería dentro de la estructura de poder de Teherán.
Trump no aclaró a qué líder iraní aludía en sus mensajes. Entre las opciones aparece el líder supremo, Mojtaba Khamenei, o el presidente Masoud Pezeshkian, quien manifestó que el país podría poner fin a la guerra si recibiera garantías. En una entrevista con ABC News, el mandatario señaló que su administración mantiene contactos con Mohammad Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní.
Desmentida iraní y control del estrecho
Las declaraciones del mandatario fueron rechazadas por Irán. Un vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores afirmó en la televisión estatal que el supuesto pedido de alto el fuego "es falso y carece de fundamento". En paralelo, la Guardia Revolucionaria aseguró que el estrecho de Ormuz permanece bajo su control y que seguirá cerrado a sus "enemigos".
El paso marítimo concentra cerca de un quinto del suministro mundial de petróleo y se convirtió en uno de los ejes del conflicto.
Señales cruzadas sobre el rumbo militar
Trump también dejó señales contradictorias sobre el curso de la guerra. En declaraciones a Reuters, el presidente estadounidense sostuvo que su país podría retirarse del conflicto "bastante rápido", aunque dejó abierta la posibilidad de regresar con "ataques puntuales" si fuera necesario.
"Nos marcharemos muy pronto", dijo, al tiempo que planteó un esquema de intervención acotada en el tiempo.
Por otro lado, aseguró que las operaciones militares ya cumplieron uno de sus objetivos centrales: impedir que Irán avance hacia el desarrollo de un arma nuclear: "No tendrán un arma nuclear porque ahora son incapaces de ello", afirmó.
Tensión con la OTAN y reacción británica
La negativa de los aliados a involucrarse en la reapertura del estrecho de Ormuz profundizó las tensiones entre Washington y la OTAN. En una entrevista con The Telegraph, Trump aseguró que evalúa "seriamente" retirar a EEUU de la alianza. "Nunca estuve convencido de la OTAN. Siempre supe que era un tigre de papel, y Putin también lo sabe", afirmó.
Las declaraciones generaron una respuesta inmediata del primer ministro británico, Keir Starmer, quien defendió a la organización como "la alianza militar más efectiva que el mundo haya visto nunca" y aseguró que el Reino Unido seguirá defendiendo sus intereses "pese al ruido".
Trump cuestionó además la falta de apoyo de los aliados europeos en el conflicto con Irán, en especial en torno a la seguridad del estrecho de Ormuz. "¿Por qué estaríamos para ellos si ellos no están para nosotros?", planteó.
Expectativa por el discurso y reacción de los mercados
Los mercados reaccionaron a las expectativas de una eventual desescalada. Las bolsas europeas operan en alza, mientras que el precio del crudo Brent retrocede y se acerca a los 100 dólares por barril. También cae la cotización del gas en Europa.
Operadores del mercado advierten que, incluso si se alcanzara un alto el fuego, la normalización del tránsito por el estrecho de Ormuz podría demorar varias semanas.
Trump tiene previsto dirigirse a la nación con una "importante actualización" sobre la guerra, en su primer discurso en horario estelar desde el inicio de la ofensiva.
Pakistán y China presentaron una propuesta conjunta de cinco puntos para negociar el fin del conflicto, tras un viaje del canciller paquistaní a Pekín para coordinar la iniciativa con el gobierno chino.