Trump hace brillar al oro: el temor a una embestida judicial contra la Fed dispara los precios
La amenaza del Departamento de Justicia de EE.UU. contra la Reserva Federal sacude a los mercados: el oro supera los US$4.600 la onza y la plata marca récord por encima de los US$85, impulsados por la búsqueda de refugio y la incertidumbre institucional.
El oro y la plata alcanzaron nuevos récords históricos en un fuerte repunte de los metales preciosos, en medio de crecientes tensiones políticas y judiciales en Estados Unidos que reavivaron las dudas sobre la independencia de la Reserva Federal (Fed). El metal amarillo se disparó por encima de los US$4.600 la onza, mientras que la plata superó los US$85, en un contexto de debilidad del dólar y mayor volatilidad financiera.
El detonante fue la amenaza del Departamento de Justicia de EE.UU. de avanzar con una posible acusación penal contra la Fed, un hecho inédito que generó alarma en los mercados. El presidente del banco central, Jerome Powell, advirtió que la institución enfrenta "amenazas y presiones continuas" para influir en las decisiones de política monetaria, especialmente en materia de tasas de interés.
Este escenario reforzó el atractivo de los metales preciosos como reserva de valor. Los analistas coinciden en que cualquier debilitamiento de la capacidad de la Fed para contener la inflación podría presionar al dólar y a los bonos del Tesoro, favoreciendo aún más al oro y la plata. De hecho, los rendimientos de los bonos estadounidenses a 10 años subieron, mientras el billete verde retrocedió.
Desde el mercado señalan que los ataques recurrentes a la Fed por parte de la administración de Donald Trump ya habían sido un factor clave detrás del rally de 2025, y que este "motor alcista" podría extenderse durante 2026. "Una mayor interferencia política en la Fed es un comodín claramente positivo para los metales preciosos", sostuvo Carsten Menke, de Julius Baer, quien destacó que la plata, por su menor tamaño de mercado, suele reaccionar con mayor intensidad a estos shocks.
A este cuadro se suman otros factores de peso: la caída de las tasas en EE.UU., el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas -con focos en Medio Oriente e Irán- y la percepción de que Washington podría relajar su compromiso con el control de la inflación. Gestores de fondos globales aseguran que mantienen posiciones en oro, convencidos de su atractivo estructural a largo plazo.
Cotización de la plata
La plata, en particular, vive un momento excepcional. Este lunes subió hasta un 7,3% y marcó un nuevo récord en US$85,71 la onza. En 2025 ya había acumulado una suba cercana al 150%, impulsada por una combinación de escasez física, fuerte demanda industrial y una histórica compresión de posiciones cortas. Según Fitch Solutions, el déficit del mercado de la plata continuará en 2026, alimentado por la demanda de inversión.
En paralelo, el frenesí especulativo en China y la expectativa de nuevos aranceles estadounidenses sobre metales como la plata, el platino y el paladio agregan presión alcista. Para los estrategas de Bloomberg, el escenario abre la puerta a nuevos máximos: algunos no descartan que el oro avance hacia la zona de los US$5.000 si persiste la actual convergencia de riesgos políticos, monetarios y geopolíticos.
Con este telón de fondo, el oro volvió a consolidarse como el activo refugio por excelencia, mientras la plata refuerza su rol dual como metal industrial y financiero, en un mercado cada vez más sensible a la incertidumbre global.
Cómo invertir en oro
1. Inversión en oro físico
Implica tener el metal de manera directa.
Lingotes:
Son barras de distintos tamaños (desde 1 gramo hasta 1 kilo). Resultan más eficientes en términos de precio por gramo cuando se compran en grandes cantidades, aunque tienen menor flexibilidad para venderlos parcialmente.
Monedas de oro:
Tienen un costo algo mayor que los lingotes, pero son más fáciles de intercambiar y manejar. Las monedas de una onza, reconocidas a nivel internacional, suelen ser las más recomendadas, especialmente en contextos de crisis.
Joyería:
Puede considerarse una forma de inversión, aunque presenta desventajas: suele tener un sobreprecio elevado y una pureza inferior a la de los lingotes o monedas.
Dónde comprar:
El texto menciona la compra en tiendas especializadas, de forma presencial u online, como casas de joyería o comercios dedicados a metales preciosos.
Riesgos: robo, costos de custodia y dificultades de transporte.
2. Inversión en oro financiero
Permite exponerse al precio del oro sin poseer el metal físicamente.
Acciones de empresas mineras:
Comprar participaciones en compañías dedicadas a la extracción de oro. Su rendimiento depende tanto del precio del metal como de la gestión de la empresa.
Fondos cotizados (ETFs):
Replican el precio del oro y se negocian en bolsa. En el mercado argentino se puede acceder, por ejemplo, a través de CEDEARs como el GLD, operando mediante un bróker.
Brókers y plataformas digitales:
Ofrecen mayor liquidez y facilidad operativa, generalmente con custodia en entidades financieras o cajas de valores.
Riesgos: volatilidad de mercado y dependencia de intermediarios financieros.
3. Ventajas clave del oro como inversión
Protección frente a la inflación y la devaluación de las monedas.
Diversificación del portafolio.
Reserva de valor en contextos de incertidumbre económica y financiera.