Santa Catalina

Un Club de Trueque de Lomas de Zamora tiene su propia moneda: cómo funciona el "Sol"

Nació en abril de 2024 y funciona en un predio de la Pastoral Social. Se reúnen todos los domingos para intercambiar bienes o servicios sin plata de por medio. Su coordinadora acompañaba a su mamá al trueque desde pequeña

De chiquita acompañaba a su mamá a un club de trueque que funcionaba en un centro de jubilados, donde se intercambiaban productos sin usar dinero. Con esa historia solidaria a cuestas, Melany Malén Borré, de 28 años, no lo dudó y se convirtió en Coordinadora del nodo del Club del Trueque de Santa Catalina, una experiencia que arrancó el 6 de abril de 2024 en un predio de la Pastoral Social de Lomas de Zamora y ya tiene su propia moneda llamada Sol. Forma parte de la Red Latinoamericana de Socioeconomía Solidaria, conocida como Red Lases.

Melany es vecina y estudiante de contabilidad en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora. Participa en la Pastoral Social y le pone el corazón a toda tarea comunitaria. Sabe que durante un buen tiempo el Club del Trueque ayudó a su familia a salir adelante. "Era muy chiquita, pero acompañaba a mi mamá, y siempre me contó del Club del trueque. Mi mamá tiene todavía los papelitos que canjeaban. Llevaba manualidades, mermeladas y algo de ropita. Lo que conseguíamos nos ayudaba", recordó.

Un día llegó la socióloga y economista Heloisa Primavera a la Pastoral Social para hablarles de los Clubes de Trueque y transmitirles la experiencia de la Red Lases que cuenta con nodos en varios lugares de Argentina y países vecinos. "Nosotros tratamos de ver la riqueza de una manera distinta, no relacionada con el dinero, que es un bien escaso, sino con la capacidad de las personas de hacer, producir o enseñar", les dijo.

Todos los domingos se juntan de 11 a 13 horas en Manuela Pedraza y Soldado Zelarrayán en Lomas de Zamora

Melany se entusiasmó al escucharla: "Nos contó la historia del trueque en 2001 y nos dijo que querían reactivar las ferias en este contexto. Nos propusieron que abramos un nodo, nos capacitamos, visitamos el nodo de Fiorito y otras cuatro ferias, nos empapamos de todo y arrancamos", explicó a BAE Negocios.

En seguida, Jorge Lugones, Obispo de Lomas de Zamora ofreció el predio donde también funcionan cuatro cooperativas y hasta tienen una huerta comunitaria. Hay cooperativas de reciclado, otra textil, una de marroquinería y de construcción y herrería. Todos los domingos se reúne el nodo lomense de 11 a 13 horas en Manuela Pedraza 2900 en Santa Catalina.

El Club del Trueque de Santa Catalina tiene el Sol como moneda propia

Las puertas del nodo están abiertas a todo aquel que necesite hacer un trueque. El funcionamiento es muy simple. "Tenemos una moneda que se llama Sol, que vale lo mismo que el peso. Hay billetes de 100, de 500 y 1.000. Cuando ingresa alguien nuevo, se le da un crédito de 5000 Soles para que arranque a comprar, debe venir con algo para troquear. Por temor a falsificaciones tomamos algunos recaudos. Les damos los soles en un sobrecito y deben mantenerlos ahí, cuando terminan deben poner el saldo y la fecha y quedan en el nodo. No se lo llevan a sus casas, para evitar fraudes", explicó Melany.

Cada uno llega y tiene una mesita para armar su puesto. Heloisa Primavera les enseñó qué es lo mejor para llevar "siempre se les aconseja que lleven las 3 C, que son comidas, cuidados y cositas. Que lleven algo elaborado por ellos, básicamente comidas; en cuidados, algún artículo de limpieza y en cositas, puede ser una artesanía o ropa o algo que le sobre en la casa. Se trata de que cada puesto sea variado y que no todo sea usado".

Mientras avanzan los cierres de fábricas y cada vez más gente se queda sin un ingreso fijo, los clubes de trueque reflejan también la crisis. Melany notó los cambios: "Al principio había mucha gente que llevaba cosas nuevas, algunos compraban para revender y ahora les cuesta un poco más. Se ve mucha ropa, alguna que otra mercadería. Hay un señor, Daniel, que es de la cooperativa que nos ayuda y lleva mercadería: harina, yerba, azúcar. Otros llevan productos de limpieza sueltos, pan casero, torta fritas, bizcochuelos, cada uno lleva lo que puede".

Todo se canjea por algo, nada se vende. Salvo que en la feria no se haya podido canjear, entonces al final, se permite venderlo. Pero la idea es que no circule dinero. Que no haga falta tener plata para poder llevarse algo rico o algo lindo.

Las ferias se multiplican en el conurbano

La coordinadora del nodo Santa Catalina contó a BAE Negocios el perfil de la gente que va: "En su mayoría vienen mujeres, pero también hay hombres. Antes venía más gente mayor, venían desde Fiorito y Burzaco y por el costo del pasaje y lo que tienen que invertir en traer algo, ya no pueden venir. La mayoría son vecinos del barrio. En un momento llegamos a ser como 50, pero hoy somos menos entre 15 o 20 fijos y algunos que se suman cuando puedan. La gente necesita dinero y prefiere ir a vender a ferias para tener efectivo".

Cuando Melany comienza hablar de las necesidades que ve en la gente de su barriada, conmueve. "Si pudieras recorrer los barrios, hay ferias por todos lados acá. En Santa Marta, en Itatí, cerca de mi barrio abrieron dos ferias y cada vez más se ven muchas casas donde la gente saca su mesita a la vereda y vende lo que puede. Se ve mucho acá por Bunge, por todos lados. Ponen en las mesitas lo que tienen, a ver si ganan algo", relató conmovida.

El Club del Trueque de los domingos cumplió hace poco dos años. Pero los que van no buscan solo canjear algo, también necesitan sentirse acompañados. Su impulsora contó: "Es una comunidad de encuentro, las chicas vienen, tomamos mate, pasamos un ratito lindo. Conversamos, es algo que le falta a la gente, ser escuchada, verse las caras, charlar. Cuando llueve y no podemos encontrarnos porque la calle se inunda, les cuesta no poder ir. En las fechas especiales nos juntamos, hacemos una comida, una olla con guiso, hacemos algún que otro compartir. Para fin de año hacemos una comidita, tratamos de juntarnos seguido. Es lindo juntarnos y hablar, te parás dos segundos en la calle a escuchar a alguien y te cuenta toda su vida. Todos necesitan el encuentro".

El Club del Trueque de Santa Catalina fue creado en abril de 2024

Durante la semana también están comunicadas por un grupo de WhatsApp donde hay más de 50 participantes. Ahí van pidiendo lo que necesitan y entre todos se ayudan para resolver cada pedido. "Una señora pedía insumos para peluquería, necesitaba batas, peines, secadores y lo iba poniendo en el grupo. Alguna le decía yo tengo ruleros, yo tengo tal cosa. En mi caso, necesitaba polvo para honear que no conseguía en el barrio y quizás alguien tiene en la alacena y no lo usa. Me lo llevaron y también harina y cosas de pastelería. Nos vamos entre todos dando una mano, es maravilloso. A veces llevo verdura y pan y me van comprando y junto soles. Armo bolsitos de verdura de 1.500 o 2.000 soles y con eso compro lo que quiero y así se van moviendo los soles".

Los domingos, bien tempranito, van llegando todos con una sonrisa. María lleva pan que compra en la panadería, Beatriz lleva pan casero, una señora a la que le dicen la "Abuela" lleva artículos de limpieza, Daniel aporta mercadería y todo suma. A veces les donan verdura, que no se vende ni canjea, se reparte.

El sueño de Melany Malén Borré es que cada vez se sume más gente y crezca la circulación de Soles. "Queremos que se difunda para que vengan más y el nodo vuelva a crecer. Nos cuesta porque la gente busca más vender y tener plata, pero este es un lugar de encuentro que les gustará". Los que quieran sumarse pueden conectarlos en @truequesantacatalina en IG.

El trabajo de la Red Lases es incansable, hace poco inauguró, un nodo en la Isla Maciel y suma más zonas. Tiene presencia en Villa Gesell, Entre Ríos y Córdoba, entre otros lugares. La Economía Social y la solidaridad son caminos de resistencia imprescindibles en épocas difíciles. 

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