Biodiésel

Una decisión de la UE puede hacer perder USD350 millones a la agroindustria

La Comisión Europea clasificó a la soja como insumo de "alto riesgo ambiental", lo que dejaría fuera del mercado europeo al biodiesel argentino

Una decisión de la Comisión Europea (CE) podría cerrar de manera definitiva el acceso del biodiesel de soja al mercado comunitario, lo que implicaría para la Argentina una pérdida estimada en USD 350 millones anuales y el virtual cierre de un sector exportador clave, según advirtió la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC).

La Comisión Europea publicó un documento en el que modifica los criterios vinculados al riesgo de ILUC (cambio indirecto del uso del suelo), a partir de una revisión de la expansión global de los cultivos utilizados para la producción de biodiesel. 

El estudio, que fue sometido a consulta pública durante apenas algunas semanas, concluye que la soja pasa a ser considerada por primera vez como materia prima de "alto riesgo ILUC", equiparándola al aceite de palma.

De prosperar esta clasificación y ser adoptada formalmente durante 2025, la consecuencia sería contundente: la Unión Europea dejaría de importar biodiesel de soja y aceite de soja destinado a biodiesel de manera permanente. En los hechos, el único aceite habilitado sería el de colza, producido casi exclusivamente dentro del propio bloque europeo.

La UE es el único mercado de exportación relevante para el biodiesel argentino, por lo que la exclusión implicaría no solo una pérdida comercial directa estimada en USD 350 millones por año, sino también el cierre de plantas industriales, pérdida de empleo y un golpe severo a la cadena agroindustrial.

Desde CIARA-CEC calificaron la iniciativa como una barrera comercial encubierta. "La medida europea es desde todo punto de vista una barrera injustificada al comercio. El concepto de cambio indirecto del uso del suelo es un invento para eliminar competencia a las fábricas europeas de biodiesel y dejarnos afuera del único mercado", afirmó el presidente de CIARA, Gustavo Idígoras.

El dirigente cuestionó además el sustento técnico del informe europeo. "Vamos a presentar información técnica que demuestra que la superficie sembrada de soja en la Argentina no crece; de hecho, viene bajando desde hace más de una década. Tampoco se pierde reserva de carbono en el suelo", explicó.

 Sin embargo, advirtió que el debate excede lo ambiental: "No es un debate científico sino político, porque la UE busca compensar a los países que se oponen al acuerdo con el Mercosur cerrando el mercado a productos competitivos de la Argentina".

Ante este escenario, la cámara empresaria ya trabaja junto al Gobierno nacional para definir una estrategia de defensa. "Estamos en conversaciones con Cancillería y el Ministerio de Economía para llevar este tema hasta las últimas consecuencias, que podrían incluir un panel en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y una denuncia en el marco del acuerdo birregional firmado en diciembre pasado", anticipó Idígoras.

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