Velorio del Indio Solari: más de 70 cuadras de fila para el último adiós al músico
Miles de fanáticos llegaron desde todo el país para despedir al exlíder de Los Redondos. El operativo despliega más de 700 policías y seguirá "hasta que haga falta".
La despedida del Indio Solari ya tiene dimensiones históricas. La fila se extiende por más de 50 cuadras desde el Polideportivo Gatica de Villa Domínico. Atraviesa Avellaneda, Sarandí y Villa Domínico y continúa creciendo sobre la avenida Mitre mientras miles de fanáticos avanzan hacia la capilla ardiente.
Desde que se confirmó la muerte del músico a los 77 años, los homenajes se multiplican en distintos puntos de la Argentina. Hubo reuniones espontáneas en Plaza de Mayo, vigilias en Parque Leloir y despedidas organizadas en varias provincias.
A las 9 de la mañana, dos horas antes del horario previsto, ya había una multitud frente al predio. La organización decidió abrir las puertas a las 9.50 por la cantidad de personas que aguardaban desde la noche anterior.
"La despedida seguirá hasta que haga falta", prometió la familia del músico, que pidió respeto y paciencia para que todos puedan darle el último adiós.
Despliegue sin precedentes
La Provincia de Buenos Aires despliega un operativo con más de 700 efectivos policiales, además de Bomberos, Defensa Civil, SAME y Cruz Roja.
Los accesos al Parque de los Trabajadores permanecen cerrados al tránsito. Los bomberos recorren la fila para asistir a personas descompuestas, discapacitados y familias con niños, que reciben prioridad para ingresar.
El gobernador Axel Kicillof definió la convocatoria como una "despedida popular y masiva" y destacó que el evento se desarrolla "en calma y en paz".
El último adiós
La espera ocupa el centro de la avenida Mitre. A ambos lados aparecen decenas de puestos de comida, merchandising y ofrendas.
Las remeras alusivas al Indio se venden a $20.000 y los buzos a $40.000. Un choripán cuesta $7.000, un café con torta $4.000 y una rosa para dejar junto a las ofrendas, $5.000.
Muchos seguidores llegaron durante la madrugada. Algunos viajaron desde Mendoza, otros desde el conurbano bonaerense y varios pasaron la noche en la vereda para conservar su lugar en la fila.
El clima cambia al ingresar al Microestadio Gatica. Afuera se escuchan canciones de Los Redondos y cánticos de los fanáticos. Adentro predominan el silencio y el llanto.
La fila avanza sin detenerse frente al féretro cerrado de madera, ubicado detrás de un vallado. Una pantalla LED acompaña la despedida con una única inscripción: "INDIO, 1949-infinito".
Alrededor hay flores, banderas y remeras dejadas por los seguidores. Los voluntarios contienen a quienes no pueden controlar la emoción. Muchos salen llorando. Otros se abrazan en silencio. Algunos necesitan sentarse unos minutos antes de volver a caminar.
Mientras la investigación judicial avanza para determinar las circunstancias finales del fallecimiento provocado por un ACV hemorrágico, miles de personas continúan llegando a Villa Domínico.
La familia mantiene la misma consigna desde el primer comunicado: que nadie se quede sin la oportunidad de decirle adiós.