¿Vuelve el carry trade? Los inversores se ven seducidos por los pesos
A pesar de la euforia de los inversores, el regreso del carry trade no está exento de riesgos. La estabilidad cambiaria sigue siendo clave, y cualquier shock externo puede alterar las condiciones
En un giro que sorprendió al mercado, los inversores comenzaron a retomar estrategias de carry trade en la Argentina, apenas días después de que muchos analistas anticiparan su final. La dinámica financiera cambió rápidamente: lo que parecía una retirada hacia el dólar volvió a transformarse en una apuesta por los activos en pesos.
Al igual que otros mercados emergentes, la Argentina empezó a operar como si el conflicto en el Golfo Pérsico hubiera quedado en segundo plano. Si bien el encarecimiento del petróleo -por encima de los USD 100- beneficia a las exportaciones, también introduce tensiones internas: la inflación podría tardar más en desacelerarse y la recuperación económica se volvería más gradual.
Sin embargo, ese mismo flujo de dólares provenientes del comercio exterior contribuye a reforzar las reservas y a mejorar la capacidad de pago de la deuda soberana, un factor clave para recuperar la confianza de los inversores.
Más dólares y señales de estabilidad
Uno de los motores del regreso del carry trade es la mayor disponibilidad de divisas. En el mercado cambiario, el volumen operado creció con fuerza y el Banco Central de la República Argentina logró compras significativas de dólares, lo que refuerza la percepción de estabilidad cambiaria en el corto plazo.
Este escenario reduce el riesgo de una devaluación abrupta, condición esencial para que los inversores se animen a vender dólares y posicionarse en instrumentos en pesos con tasas más altas.
Tasas atractivas frente a expectativas de inflación
Otro factor clave es la evolución de las expectativas inflacionarias. Según estimaciones privadas, el mercado proyecta una desaceleración gradual hacia niveles cercanos al 30% anual.
En ese contexto, distintas consultoras destacan el atractivo de instrumentos ajustados por inflación (BONCER) y de bonos a tasa fija (BONCAP), especialmente en tramos medios de la curva.
La lógica es simple: si las tasas en pesos logran superar la suba del dólar y la inflación esperada, el rendimiento real se vuelve positivo, incentivando estrategias de carry trade.
Qué es el carry trade y por qué vuelve
El carry trade consiste en vender activos en moneda extranjera -como dólares- para invertir en instrumentos en pesos que ofrecen tasas de interés más elevadas. La ganancia se obtiene si el tipo de cambio se mantiene relativamente estable y no compensa ese rendimiento.
En los últimos días, parte del mercado volvió a considerar que este escenario es posible: tasas altas, menor presión cambiaria y expectativas inflacionarias en descenso.
Señales del mercado: dólar, bonos y riesgo país
Los movimientos recientes reflejan este cambio de humor:
El dólar mayorista mostró leves bajas, señal de menor presión.Los dólares financieros, como el MEP y el contado con liquidación, registraron subas moderadas tras fuertes caídas previas.El dólar "blue" se convirtió en el más barato del sistema, una señal atípica.Los bonos soberanos subieron con fuerza, impulsando una baja del riesgo país.Estos indicadores sugieren una mayor confianza en los activos en pesos, al menos en el corto plazo.