Wall Street tiene un nuevo "favorito" y no son las empresas de IA
Los inversores apuestan a que la computación cuántica sea la próxima revolución tecnológica.
Wall Street ya empezó a buscar qué vendrá después de la inteligencia artificial. En los últimos meses, la computación cuántica se convirtió en una de las apuestas favoritas de los inversores, impulsada por fuertes subas bursátiles, una ola de financiamiento privado y el respaldo creciente de gobiernos y grandes empresas tecnológicas.
El entusiasmo se reflejó en el mercado. Desde finales de marzo, IonQ avanzó más de 125%, mientras D-Wave Quantum ganó más de 90% y Rigetti Computing acumuló una suba superior al 65%.
La tendencia también quedó expuesta en la salida a bolsa de Quantinuum. La compañía respaldada por Honeywell recaudó USD 1.680 millones en una oferta pública inicial cuya demanda superó más de 20 veces la cantidad de acciones disponibles, una de las operaciones más relevantes del sector en los últimos años.
La administración de Donald Trump reforzó además el interés por la industria al anunciar más de USD 2.000 millones en financiamiento para empresas cuánticas estadounidenses. Entre las beneficiarias aparecen IBM y la propia Quantinuum.
Una industria naciente con un enorme potencial
La atención de los mercados responde al potencial que se atribuye a esta tecnología. A diferencia de las computadoras tradicionales, que procesan información mediante bits, los sistemas cuánticos utilizan qubits y están diseñados para resolver problemas extremadamente complejos en áreas como finanzas, ciberseguridad, logística, desarrollo de medicamentos y simulación de materiales.
La expectativa es que estas capacidades permitan abrir nuevos mercados y resolver desafíos que hoy permanecen fuera del alcance de la informática convencional. "La computación cuántica todavía se encuentra en una fase inicial, pero ya es considerada una tecnología estratégica por gobiernos y mercados", señaló Dorian Anglada, analista de inversiones de Saxo Bank.
La financiación global destinada a startups cuánticas pasó de USD 2.000 millones en 2024 a USD 12.600 millones en 2025. Además, cerca del 97% de los recursos captados provino de inversores privados, frente al 67% registrado un año antes.
El volumen de capital refleja las expectativas sobre una tecnología que podría transformar industrias enteras. Las aplicaciones potenciales incluyen el desarrollo de nuevos materiales y baterías, la optimización de carteras financieras y el fortalecimiento de sistemas criptográficos.
Sin embargo, los ingresos actuales del sector siguen siendo reducidos. Según Jake Silverman, analista de Bloomberg Intelligence, las empresas cuánticas "cotizan más por el potencial de un cambio de paradigma en la computación que por los fundamentales a corto o medio plazo".
La carrera tecnológica todavía no tiene ganador
La computación cuántica también se convirtió en una cuestión estratégica para gobiernos y grandes tecnológicas. Según Saxo Bank, las inversiones públicas anunciadas a nivel mundial ya superan los USD 55.000 millones.
La preocupación va más allá del crecimiento económico. Los gobiernos consideran que esta tecnología tendrá implicancias en defensa, comunicaciones, ciberseguridad y soberanía tecnológica.
Aun así, persisten dudas sobre cuándo llegará la adopción comercial masiva. Los analistas de Barclays, Laia Marin i Sola y Rohan Bahl, sostienen que la denominada "ventaja cuántica" se demostrará cuando los sistemas alcancen los 100 qubits lógicos, un nivel que permitiría resolver tareas útiles con mayor eficiencia que las computadoras tradicionales.
Para Barclays, la computación cuántica tolerante a fallos, considerada indispensable para aplicaciones comerciales de gran escala, podría alcanzarse entre 2029 y 2030.