Ucrania

Zelenski en su hora m醩 cr韙ica

El presidente ucraniano atraviesa su momento m醩 cr韙ico debido al estancamiento militar, los intensos ataques rusos y el desgaste en el apoyo de Estados Unidos y Europa. Se debilita en el plano interno por graves esc醤dalos de corrupci髇 que salpican a su c韗culo m醩 cercano.

Cuando ya pasaron cuatro a駉s y medio del inicio de la guerra en Ucrania, el presidente Volodimir Zelenski enfrenta varias tormentas en simult醤eo. En el plano externo, la confrontaci髇 militar con Rusia escala, sin acuerdo de paz a la vista. A ello se suma un enfriamiento notorio en la relaci髇 con Washington y con parte de sus aliados de Europa. En lo interno, los problemas de Zelenski no son menores: los esc醤dalos de corrupci髇 siguen golpeando a su c韗culo m醩 cercano y ahora, tras una fuerte crisis en su gabinete, emergi� un desafiante de peso que le reclama las largamente postergadas elecciones.

Una guerra que se estanca en el frente, pero escala en intensidad

En cuanto a la guerra, han recrudecido de manera notable los ataques entre Rusia y Ucrania, con ambas partes golpeando en las capitales y otros blancos sensibles, tanto desde el punto de vista econ髆ico y estrat間ico. En ese contexto, nunca las l韓eas del frente se movieron tan poco desde febrero de 2022 y, al mismo tiempo, nunca ambos ej閞citos golpearon con tanta intensidad la retaguardia del otro. Durante julio y comienzos de agosto, el avance ruso verificado apenas super� los treinta kil髆etros cuadrados, una cifra insignificante sobre un frente de m醩 de mil kil髆etros. Ucrania, por su parte, logr� en Zaporiyia algunos de sus contraataques m醩 exitosos desde la incursi髇 en Kursk.

Pero ese equilibrio t醕tico no debe confundirse con estabilidad mientras se aleja la posibilidad de un acuerdo de paz o, cuanto menos, una tregua temporaria, como en algunas ocasiones se lleg� a conseguir. Rusia mantiene su objetivo de controlar efectivamente todo el Donetsk antes de fin de a駉 y concentra sus mejores unidades sobre Kostiantynivka y Pokrovsk, los dos puntos de mayor criticidad del frente oriental. M醩 preocupante a鷑 para Kiev: la inteligencia militar ucraniana anticipa una nueva campa馻 sistem醫ica de destrucci髇 contra infraestructura energ閠ica, nodos log韘ticos y la propia industria de defensa, de cara al oto駉 y al invierno. Ser韆 el quinto invierno de bombardeos contra la red el閏trica, con una defensa antia閞ea que el propio Zelenski admite haber recibido en cantidades muy inferiores a las de a駉s anteriores. La creciente vulnerabilidad de las ciudades ucranianas ante los ataques bal韘ticos es una realidad, al tiempo que Zelenski sigue suplicando por asistencia de EEUU y los socios europeos de la OTAN.

Si bien Rusia tambi閚 sufre los efectos econ髆icos de esta guerra prolongada, Ucrania sigue luciendo mucho m醩 vulnerable en t閞minos de capacidad econ髆ica, industrial y pol韙ica para sostenerla. Es exactamente en esa 鷏tima dimensi髇 donde Zelenski est� m醩 expuesto y cada vez m醩 solo, tanto a nivel internacional como dom閟tico.

En el plano diplom醫ico, el panorama es totalmente desolador. Se cumplieron seis meses sin una sola ronda de negociaciones de paz, tras el fallido intento de Donald Trump de constituir un di醠ogo trilateral con Vladimir Putin y Zelenski. Esta claro que, para colmo, desde principios de a駉 Trump desvi� la atenci髇 del frente europeo para concentrarse en el desastre autoinfligido que es la guerra contra Ir醤. Tanto el Kremlin como la Casa Blanca dieron p鷅licamente por agotados los compromisos alcanzados hace un a駉 en Anchorage, de modo que cualquier eventual negociaci髇 deber� empezar de cero.

El v韓culo de Zelenski con Europa no est� roto, pero s� notoriamente desgastado. Salvo algunas excepciones, los europeos se han manejado con ambivalencia e hipocres韆, prometiendo cosas que luego no estuvieron dispuestos a cumplir, o bien no pudieron sostener. El episodio de los activos rusos congelados fue revelador: pese a la insistencia casi desesperada de Zelenski, la resistencia de B閘gica oblig� a la Uni髇 Europea a abandonar el "pr閟tamo de reparaci髇" y optar por un mecanismo alternativo financiado con el presupuesto com鷑. Zelenski acept� el resultado como un mal menor frente al riesgo de quedarse sin recursos, pero el mensaje de fondo fue inequ韛oco: hay cada vez m醩 l韒ites al esfuerzo de los europeos en apoyo a la campa馻 ucraniana.

La corrupci髇 y las internas, una sombra sobre el futuro pol韙ico de Zelenski

Si el frente externo es adverso para Zelenski, el interno no es menos preocupante. El esc醤dalo destapado en noviembre pasado en Energoatom, involucrando unos USD 100 millones desviados de la empresa nuclear estatal con el empresario Timur Mindich, 韓timo de Zelenski, en el centro de la trama, ya se llev� puestos a los ministros de Justicia y de Energ韆. Sobre todo, termin� arrastrando a Andriy Yermak, el todopoderoso jefe de gabinete presidencial, que renunci� y luego fue se馻lado como sospechoso.

Lejos de amainar, la ola sigui� creciendo. Semanas atr醩, una nueva operaci髇 de las agencias anticorrupci髇 alcanz� a la propia Oficina Presidencial por presunta organizaci髇 criminal y desv韔 de fondos, con allanamientos que forzaron la destituci髇 de la subjefa de despacho de Zelenski. El detalle m醩 inc髆odo es que la investigaci髇 apunta a maniobras destinadas a pagar las fianzas de los imputados del caso anterior. Todos los cambios de gabinete que hab韆 venido realizando Zelenski para oxigenar la gesti髇 y buscar tapar estos esc醤dalos no fueron suficientes. Resulta positivo, al menos, que la corrupci髇 evidentemente se sigue investigando y combatiendo en Ucrania.

El desaf韔 abierto de Fedorov, un rival que puede dar la talla contra Zelenski

El golpe m醩 reciente, y quiz醩 el m醩 peligroso para Zelenski, lleg� desde adentro. En julio, en el marco de una remodelaci髇 ministerial que tambi閚 se llev� puesta a la primera ministra, Zelenski destituy� a su ministro de Defensa, Mijailo Fedorov, en medio de una disputa abierta con los altos mandos de las fuerzas armadas. Zelenski laud� en la interna en favor de esos altos mandos y, tal vez, cometi� su peor error pol韙ico. Al momento de ser destituido, Fedorov era una joven estrella en ascenso, muy apreciado por la poblaci髇 ucraniana por ser considerado el art韋ice de la transformaci髇 tecnol骻ica del ej閞cito y de la guerra con drones. Fue adem醩 un fiel aliado de Zelenski desde la campa馻 de 2019.

Su salida desat� las mayores protestas contra una decisi髇 pol韙ica del presidente desde el inicio de la guerra, con miles de personas en las calles de Kiev y otras ciudades durante d韆s, y un efecto domin� de renuncias de asesores y mandos vinculados al programa de drones. Ucrania afront� la in閐ita situaci髇 de pasar un mes entero de guerra sin ministros titulares de Defensa ni de Exteriores, entre otros cargos.

El 18 de agosto Fedorov decidi� aprovechar este impulso para redoblar la apuesta. En un video dirigido a los ucranianos, denunci� una "crisis sist閙ica de gobernanza", critic� la corrupci髇 en tiempos de guerra y, sobre todo, reclam� encontrar un mecanismo "legal, seguro y realista" que permita a Ucrania restaurar un proceso democr醫ico completo, incluso en medio de un conflicto prolongado como el actual. Zelenski respondi� diciendo, una vez m醩, que "no est醤 dadas las condiciones" para hacer elecciones. Llevarlas a cabo en este contexto ser韆 como "un tsunami para el pa韘", dijo.

Cabe recordar que el mandato de Zelenski expir� en mayo de 2024 y la vigencia de la ley marcial ha servido como el argumento para postergar indefinidamente la convocatoria a elecciones. Esa postergaci髇 fue aceptada por la sociedad ucraniana y sus aliados, que mayormente han mirado para el costado, considerando esto como uno de los tantos costos de la guerra. La novedad es que ahora el cuestionamiento ya no proviene desde afuera de Ucrania, sino de un dirigente joven, abiertamente pro-occidental, con una gesti髇 destacada en el gobierno y una genuina popularidad que va en ascenso.

Un dilema muy dif韈il de resolver para Zelenski

La situaci髇 de Zelenski es de extrema fragilidad. Su legitimidad se sigue sosteniendo sobre la excepcionalidad de la guerra. Pero es precisamente la prolongaci髇 de esa guerra, sin horizonte de resoluci髇, la que erosiona la moral de la poblaci髇 y el consenso interno, con los esc醤dalos de corrupci髇 y la postergaci髇 indefinida de las elecciones como tel髇 de fondo. Cuanto m醩 se prolonga el conflicto, m醩 se debilita el argumento que justifica gobernar sin elecciones.

A ello se suma una vulnerabilidad externa evidente. Un presidente cuestionado en casa, sin mandato vigente y con su c韗culo 韓timo bajo investigaci髇 judicial llega debilitado a cualquier mesa de negociaci髇, empezando por la de sus aliados europeos. Nada de esto anticipa un colapso inmediato del gobierno ucraniano ni de su posici髇 lograda en el frente militar. Pero Zelenski atraviesa, sin dudas, su hora m醩 cr韙ica desde febrero de 2022. Y por primera vez la amenaza principal no viene desde el este.

*Analista internacional y docente universitario.