No hay nada de malo en alabar la capacidad técnica de Sam Mendes para realizar un filme de guerra lleno de elementos complejos de tal modo que parezca filmado en una sola toma. Muy bien, señor Mendes, sabe cómo manejar la cámara. Ahora bien: también es necesario que lo que se narra tenga pertinencia, que no utilice la coartada bélica para la crueldad gratuita, que sepa dónde se termina una escena y dónde comienza otra, que nos permita sentir algo de empatía por el personaje que debería ser más que un punto de vista. 1917 es de esas películas que nos hacen admirar todo aquello que no se comunica con lo humano, de esos artefactos cuyo único fin es mostrar la pericia tecnológica de quien tiene a cargo el aparato. A tal punto esto es algo mecánico que olvidamos varias veces cuál es la misión de estos soldados, incluso sus nombres. Aquí sí gano el efecto especial.

Título original: 1917, Gran Bretaña, 2019
Duración: 119’
Dirección: Sam Mendes
Intérpretes: George MacKay, Dean-Charles Chapman, Benedict Cumberbatch, Colin Firth
Calificación: Apta para mayores de 13 años