Arma Mortal

Los años 80 fueron el paraíso de las "buddy movies", filmes en los que dos personajes diferentes entre sí se veían forzados a trabajar juntos, por lo general como detectives. El molde supremo fue Arma Mortal, de 1987, dirigida por Richard Donner (que hizo toda la serie) y que presentaba a Murtaugh (Danny Glover), un policía casi a punto de retirarse, y a Riggs (Mel Gibson), un tipo con tendencias hiperviolentas y suicidas (anche masoquistas) con una tragedia en su pasado. Pero el guión de Shane Black, creador de todo esto, era un lujo de humor (negro, muchas veces) e ironía que volvieron a la película un clásico. 

Arma Mortal 2

Si la primera mostraba la posibilidad de incorporar el humor sardónico en el policial duro (porque había mucha violencia, hoy impensable en un filme de gran público como entonces), la segunda sube la apuesta al incorporar al personaje de Joe Pesci, que pasa de ser un tipo peligroso a un personaje absolutamente ridículo en cuestión de microsegundos (y Pesci es un gran cómico, vean Mi primo Vinny). Bueno, ya con poner una bomba en un inodoro y sentar a Murtaugh encima está todo dicho. Empieza a ser aquí, además, una saga familiar.

Arma Mortal 3

Poco a poco, Murtaugh entiende los métodos nada ortodoxos de Riggs y Riggs se va suavizando, también un poco. Y acá encuentra la horma de su zapato en una mujer policía tan tremenda y vertiginosa como él, jugada con todo el humor del mundo por Renée Russo. Más allá de que es cada vez más la historia de una familia extendida, introduce en medio del humor y de los peligros al borde, un elemento trágico (la historia del nene de 13 años abatido) que muestra que el mundo no es solo cine de violencia juguetón.

Arma Mortal 4

La familia está completa, los amigos están integrados, los personajes llegaron a cierto equilibrio, se suma Chris Rock y hay que enfrentarse con una tremebunda mafia china que tiene como arma mortal (ellos) a Jet-Li en la cima de su capacidad para las artes marciales. En esta entrega final de la serie la cuestión policial importa definitivamente poco, y lo que sí es importante es la relación entre todos esos tipos a los que uno aprendió a querer después de diez años de películas divertidas y a veces desaforadas. Despedida ideal.

Más notas de

Leonardo Desposito

Duro de Matar: el bien y el mal, en lo alto y a los tiros

Bruce "John McClaine" Willis en Duro de Matar, esa genialidad

Concierto de Muse en Stageverse: un nuevo rumbo para la música

Muse en su concierto para VR

La venganza de Mamá Natura: desastres y monstruos en el cine

El fin de los tiempos, apocalipsis vegetal

Clint Eastwood vs. Marvel: contras de estrenar en cines y SVOD

Cry Macho, una decepción para Clint Eastwood

Netflix triunfa en los Emmy: el nuevo mapa del audiovisual

El equipo de Gambito de Dama con sus premios

Anya Taylor-Joy: cuatro películas para descubrir a una estrella

Anya Taylor-Joy en La Bruja

Lo que el viento se llevó, una fábula "antiyanqui"

Lo que el viento se llevó, el filme más visto de la historia

Joyas de cine restauradas, teatro en femenino y Los Decadentes

Los Auténticos Decadentes llenan Obras

Pequeña muestra del gigante Clint Eastwood en HBO Max

Kevin Costner y Clint Eastwood en el rodaje de Un mundo perfecto

Roblox y Twenty One Pilots: más eventos de música y videogames

Twenty One Pilots graba su concierto para Roblox