Borat: siguiente película documental

(EE.UU., 2020; dirección: Jason Woliner; Amazon Prime Video)

Hay una diferencia grande entre el humor y la agresión. En el primer caso, se trata de mirar en perspectiva lo ridículo de la vida, incluyendo la del bromista. En el segundo, el aparente cómico señala con el dedo desde la superioridad moral y dice, como en misa aunque con burla, que X es malo y debemos creer eso si queremos ser buenos. La primera Borat era humor (escatológico, incorrecto, a veces brillante). Esta secuela es agresión, incluso si sus blancos nos caen antipáticos. Pero no nos reímos. ¿Por qué? Porque se trata de una lección moral indignada donde Sacha Baron Cohen nos invita al púlpito moral para ver quiénes son los malos. El mundo es más cómico -y menos banal- que esa mirada.