In The Cut

EE.UU., 2004
Duración: 119’
Dirección: Jane Campion
Intérpretes: Meg Ryan, Mark Ruffalo, Jennifer Jason-Leigh, Kevin Bacon

Esta película está maldita. No se estrenó en cines de la Argentina, se habló mucho de ella porque Meg Ryan dejaba su personaje de dulce reina de la comedia romántica por sujeto físico en un thriller erótico (lo que fue criticado de modo extremo) y poco supimos luego de la realizadora, la neozelandeza Jane Campion que venía del éxito de La lección de piano (y la excelente y tampoco estrenada Holy Smoke). Vista a la distancia en buena copia (aquí salió solo en video), resulta un retrato sobre los meandros de la fantasía sexual femenina "disfrazada" de asunto de asesino serial. La relación con Mark Ruffalo (el actor casi fue descubierto aquí) se mantiene siempre en el filo de la navaja, y es ese filo lo que mantiene encendida la pasión. Por otro lado, Campion entiende algo incómodo pero verdadero: que el misterio y el peligro sostienen la excitación. Hoy toda esta película un poco derivativa tiene más sentido.

El Hoyo

España, 2020
Dirección: Galder Gatzelu-Urrutia
Intérpretes: Iván Massagué, Antonia San Juan, Zorrión Eguileor, Emilio Buale, Alejandra Masangkay
(Solo para adultos)

El hoyo es una película de suspenso que vira al terror aunque no -del todo- sobrenatural. Hay una cárcel vertical, una plataforma lleva la comida piso por piso. A medida que baja, cada vez hay menos y los del último nivel tienen lo peor, si tienen. Lo que lleva a la locura y la violencia. El filme opta en más de una ocasión por la truculencia y el suspenso funciona solo hasta cierto punto: la situación es tan poco elástica que las variaciones se agotan rápido y queda solamente ver cómo se resuelve algo que está condenado desde el principio. Es decir, el mayor defecto de El hoyo es su duración, superior a las posibilidades de la anécdota. Que se sostiene sobre todo por las actuaciones, aunque hay algún que otro desborde. Por cierto, resulta un relato con pretensiones de alegoría, con sus "los de arriba" y "los de abajo" prisioneros de un poder invisible. Pero eso cuenta menos que el desacople entre cuento y forma.

La princesa Mononoke

Una de las mayores obras maestras de las últimas tres décadas por fin puede verse legalmente en la Argentina, aunque no pudo estrenarse nunca -comercialmente- en cines. El film se llama La princesa Mononoke, lo dirigió Hayao Miyazaki y es un relato fantástico sobre la irrupción de la tecnología en el mundo natural, ambientado en el Japón medieval. Hay momentos de una poesía abrumadora (el recorrido por el bosque lleno de espíritus), o de una épica que corta el aliento (el ataque de los animales a la ciudad-fragua). La película -sí, es animada y puede verse con chicos, aunque es muy compleja para menores de 10 años- deja de lado la división de "buenos y malos" tajantes y, con enorme detalle y creatividad, crea un mundo propio. Como en Totoro (su otra obra maestra absoluta), Miyazaki cuenta con la inteligencia y la sensibilidad del espectador. Casi no hay películas así, ni las habrá. 

Shaun the sheep, Farmageddon

Gran Bretaña, 2020
Dirección: Richard Phelan, Will Becher
Voces originales de: Justin Fletcher, John Sparkes, Amalia Vitale

Los grandes animadores con plastilina de Aardman lo hicieron de nuevo: una película que asombra técnicamente, que divierte de modo genuino y que aporta una mirada del mundo que es a la vez crítica y amable. Aquí Shaun el cordero se encuentra en una situación similar a la del niño Eliot en E.T.: tiene que ayudar a un extraterrestre a volver a casa. Pero a partir de allí, el mundo se vuelve mucho más complicado, aunque todo puede encontrar solución a pura inteligencia y, claro, humor. Los animales superan a los humanos pero no por mucho (aquí no estamos en el mundo new age, sino con el humor inglés). Imperdible para todos.

 

Uncut Gems

EE.UU., 2019
Dirección: Hermanos Safdie
Intérpretes: Adam Sandler, Judd Hirsch, Idina Menzel, Eric Bogossian

Diamantes en bruto demuestra que el Oscar no sirve para nada. Vibrante hasta la molestia física, la historia de un hombre al límite -un genial Adam Sandler siempre crispado y humano al mismo tiempo- jaqueado por mujer, amante, prestamistas, apuestas imposibles, deudas gigantescas y una chance casi mágica de solucionarlo todo gracias a ciertas joyas en el fondo malditas (el prólogo es clarísimo al respecto) se inspira en el gran realismo fantástico de los setenta. Aquí están Scorsese y De Palma y Friedkin (sobre todo ellos) como inspiradores de un drama que solo podemos ver en Netflix y está por encima de la mayoría de lo "premiable" de la temporada de galardones.