Sin dudas desde que se estrenó Dark, en 2017, empezamos a prestarle más atención a las series alemanas. Oscura, intrigante, vueltera y plagada de twists; así es esta historia que versa sobre viajes en el tiempo y el Apocalipsis.

No son éstos tópicos novedosos pero la manera en que está narrada hacen de esta ficción un desafío sólo apto para espectadores pacientes y atentos. El final de la segunda temporada ya anunciaba que el "último ciclo" de este fin del mundo se produciría el 27 de junio de 2020. 

(Atención, spoilers) El atormentado protagonista Jonas Kahnwald (Louis Hofmann) ya descubrió la terrible verdad sobre el suicidio y la identidad de su padre. Consciente de su fundamental rol en el destino de la humanidad -al menos en la localidad de Winden, que hasta ahora es todo lo que vimos- intentará detener el Apocalipsis que él mismo está fogoneando desde diferentes líneas temporales.

Jonas ve cómo Adán -su otro yo- asesina a Martha para, acto seguido, ver aparecer a la Martha ya no de otro tiempo sino... de otra dimensión. Ella lo salvará y juntos intentarán cambiar las cosas una vez más.

Paradojas temporales, familias cruzadas, gente desaparecida y dos bandos que se disputan controlar el futuro (o el pasado) del mundo. Una terrible ensalada que, de alguna manera, tendrá su cierre en pocos días.

Según contó Hofmann en una entrevista, el final dejará “muy contentos” a los fans, pues el elenco disfrutó de igual forma el desenlace. Por eso esperan con ansias las reacciones del público ante esta conclusión en la que señaló que se da un vuelco inesperado, que los hace retomar el día 0, es decir el inicio de todo. “Es muy redondo y bien planeado” agregó.