Este 18 de febrero está planeado que el Perseverance logre aterrizar en Marte, un dilatado sueño de la comunidad científica mundial. El lunes se estrenó por Smithsonian Channel (DirecTV, canal 1747) Dejando Huella en Marte, un cautivante recorrido a través de la evolución de las misiones a Marte mostrando los triunfos y fracasos que en más de cincuenta años de exploración nos han acercado más y más a descifrar los misterios de ese planeta.

Se repetirá este jueves 18 de febrero a las 15 y el domingo 21 de febrero a las 19.

Atentos a la gran atracción que ejerce sobre una enorme porción de público la temática, el programa también muestra la meticulosa construcción del Perseverance en las instalaciones del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA en el sur de California. Allí se desarrollaron y se pusieron a prueba todos los avanzados instrumentos con los que cuenta el rover, entre los que se encuentra Ingenuity, el primer helicóptero interplanetario de la historia y la primera aeronave en volar de forma controlada en otro planeta.

Con un chasis o estructura de casi tres metros de largo, el Perseverance es el rover más grande y pesado que la NASA haya enviado a Marte. El mismo cuenta con la capacidad, entre otras cosas, de explorar el subsuelo y tomar muestras del terreno para futura investigación, gracias a un taladro instalado en el extremo de su largo brazo robótico que mide más de dos metros. Dichas muestras servirán para estudiar el clima y la geología de Marte y entender por qué estos dos planetas que están formados primordialmente de lo mismo, terminaron siendo tan diferentes.

La información a la que podrían acceder los científicos es invaluable.

El Perseverance también está equipado con 23 cámaras dando a los científicos, por primera vez, la oportunidad de hacer películas en ultra alta resolución. Incluso se podrá grabar el descenso y aterrizaje del rover.

Sin embargo, todas estas muestras e información que se espera que el rover pueda recolectar, están a merced del éxito de su aterrizaje. Es un delicado proceso que en el argot de los científicos de la NASA, se conoce como los “siete minutos de terror”. Este es el periodo crucial desde que la aeronave toca la atmósfera de Marte hasta que logra posarse sobre sus ruedas en la superficie.

Es un trabajo que el Perseverance tendrá que hacer por sí solo. Dicho aterrizaje marca el fin de una travesía que comenzó el 30 de julio de 2020, durante los primeros meses de la pandemia del Covid-19, con la partida al espacio del rover a bordo del cohete Atlas V desde Cabo Cañaveral en la Florida, EE. UU. De fallar el aterrizaje, habría que esperar dos años para que la Tierra y Marte estén alineados de nuevo, para volverlo a intentar.