El cine contemporáneo no puede entenderse sin Steven Spielberg. Un director que vivió su infancia en un cine, y que curiosamente se relacionó con el mundo básicamente a través de las películas. Es de los pocos nombres de directores universalmente conocido, tanto por cinéfilos como por quienes no tienen el cine como un interés primario. Las razones son muchas: básicamente, su obra ha sincronizado perfectamente con el deseo de pasear por otros mundos y vivir aventuras por lo general optimistas en mundos de fantasía. Mundos que a veces son este mismo en otro momento de la historia, y que nunca -esto es lo más extraordinario-, ni siquiera cuando sus filmes viran a lo trágico, dejan de ser aventura, fascinación y descubrimiento.

Siempre van a encontrar en sus películas un plano de alguien maravillado por lo queve que nos induce a desear ver también: un científico mirando un dinosaurio vivo por primera vez; un niño que descubre a un extraterrestre, un adulto que entra a una nave espacial, un policía que se horroriza ante un tiburón gigante, un soldado que ve estallar a otro delante de él, un hombre que ve una niña morir bajo balas nazis, un explorador que se asombra por un objeto místico. La lista sigue y sigue y todos esos personajes -que son Spielberg- invitan a seguir viendo cada una de sus películas.

No es raro, entonces, que sea uno de los realizadores más presentes en las plataformas. Faltan algunos títulos (Loca evasión y Reto a muerte, sus dos primeros largos, son difíciles aunque a veces aparecen; imposible encontrar 1941, su fracaso; Encuentros cercanos del tercer tipo aparece y desaparece de Netflix) pero lo esencial se encuentra sin problemas.

Tiburón, su primer éxito de 1975, que combina el suspenso de Hitchcock, un monstruo imposible y la aventura de cazarlo en alta mar se encuentra en Amazon Prime Video. Es una película central porque está todo: la mirada sobre el mundo, la crueldad, el terror, lo sobrenatural y la aventura que no desdeña el humor. 

La saga completa de Indiana Jones está en Netflix. De las cuatro películas, probablemente la mejor -por su comicidad y por sus primeros 20 minutos sin pausa llenos de movimiento- sea Indiana Jones y el Templo de la Perdición, que podría no formar parte de la saga. En todas esas películas Spielberg da rienda suelta a lo desmesurado, e hicieron de Harrison Ford una estrella definitiva. 

Una de las películas más presentes es, de todos modos, el que fue durante una década la más vista de la historia. E.T. de 1982, presente en Prime Video, HBO Go, Netflix y Paramount+, es menos un cuento "a lo Disney" de la amistad entre un niño y un extraterrestre perdido en la Tierra que una metáfora sobre la soledad con la familia en crisis como telón de fondo. Es mucho, muchísimo menos sentimental de lo que muchos recuerdan, salvo quizás los diez, magníficos diez minutos finales donde es imposible no llorar.

También es muy fácil de encontrar (se la halla en Netflix y HBO Go) La lIsta de Schindler, el filme que le dio finalmente el Oscar. La saga de ese empresario que pasa de ser un aprovechador de oportunidades a un hombre piadoso que dedica todo lo que tiene a salvar vidas durante el Holocausto es mucho más que "una de campos de concentración": es una aventura tanto física (la huída del niño que termina en los baños es muy Indiana Jones) como moral. Y Liam Neeson hace el mejor rol de su carrera en un suntuoso blanco y negro.

Las dos Jurassic Park realizadas por el director están en Prime Video y Netflix, y la primera también en HBO Go. Esa primera es una metáfora sobre la propia carrera de Spielberg, sobre la desmesura del espectáculo, sobre el sentido del cine. Y es, sobre todo, un filme sobre cómo se descubre la paternidad. La segunda es mucho más dinámica y llena de citas (a Hitchcock con los autobuses; a Hawks con la cacería de dinosaurios, también a King Kong y Drácula), puro juego formal.

De las "serias" de Spielberg, además de Schindler, hay tres "conseguibles". Rescatando al soldado Ryan, con la reconstrucción hiperrealista del Día D (con ella obtuvo su segundo Oscar como director) y un Tom Hanks perfecto, se encuentra en Netflix. El Color Púrpura, que fue su primer intento de realizar una película completamente realista y transformó en estrellas a Whoopie Goldberg y Oprah Winfrey, puede verse en Prime Video. Y la genial El Imperio del Sol, versión cinemática de la novela autobiográfica de J.G. Ballard -y debut en el cine de un muy joven Christian Bale-, se puede encontrar en HBO Go. De esta "serie", quizás la mejor.

Dos rarezas: Hook, que fue su versión de Peter Pan, con Robin Williams, Julia Roberts y Dustin Hoffman, muy maltratada por la crítica, es una reflexión sobre cómo ser padre. Debe reverse y revalorizarse, sobre todo su aspecto emocional -y épico- y su idea de qué significa jugar. Está en HBO Go. Y Atrápame si puedes, la película más "a la Truffaut" (de hecho cita Los 400 golpes y Besos robados; el francés fue un gran amigo de Spielberg y actuó en Encuentros Cercanos...) con Leonardo Di Caprio y Tom Hanks, es quizás la comedia definitiva sobre un niño que busca desesperadamente un hogar... fingiendo ser piloto, abogado, médico y falsificando cheques. Está en Netflix, Prime Video y Paramount+.

Las dos colaboraciones con Tom Cruise están en Prime Video. Minority Report es una metáfora de la hipervigilancia, la historia de un policía que captura asesinos antes de que maten gracias al poder mental de tres jóvenes que ven el futuro. Ese filme es, también, puro Hitchcock, la búsqueda de un falso culpable. Y Guerra de los Mundos transforma la paranoia post 11/S en un auténtico filme de horror donde las peores bestias son los humanos (también es sobre la paternidad, y una gran adaptación de la novela de Wells).

Finalmente, Ready Player One, ese conjunto de referencias pop en un mundo virtual y su última película hasta que se estrene su versión de Amor sin barreras, está en Prime Video y es un agradecido, gigantesco homenaje tanto a la maravilla del cine como a los espectadores del propio Spielberg, y una inteligente reflexión sobre lo real y lo virtual. Imposible aburrirse con Mr. Steven.

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