Como precalentando para la esperadísima – y demorada – serie sobre la vida de Diego Maradona, este viernes 5 de junio Amazon Prime estrena “El presidente”, una producción original que también se mete en el lado más sucio del fútbol pero se centra en el escándalo por corrupción conocido como FIFAGate.

Vale repasar el caso brevemente: en 2011, el FBI comenzó una investigación sobre presuntos sobornos que alcanzarían los 150 millones de dólares e involucraban a altos dirigentes de FIFA y Conmebol. Los presidentes de las asociaciones de fútbol de cada país habrían recibido coimas para aprobar sedes mundialistas, contratos de televisación, derechos de marketing y favores varios.

Tal fue el escándalo que se llevó puesto al poderoso Joseph Blatter, un “dinosaurio” que había conducido el ente regidor del fútbol global durante los 18 años anteriores. Casualidades; esta semana la justicia suiza archivó uno de los cargos que tenía en su contra: un contrato de derechos de televisión de 2005. El argentino Julio Grondona fue implicado con una coima de 15 millones de dólares en concepto de “asegurar” la transmisión de la Copa Mundial 2026 y la de 2030.

Fue en Zurich donde ocurrió el desastre para los mandamases de la redonda. Corría mayo de 2015 y los popes del deporte más famoso de Sudamérica se preparaban en el Hotel Baur au Lac para asistir al 65º Congreso de la FIFA. Siete de ellos fueron detenidos por presuntos sobornos, fraudes y lavado de dinero.

Los popes del fútbol que manejaban los hilos de un negocio millonario.

Pero ¿cómo se gestó el desarme de un entramado pseudomafioso tan fuerte y prolífico para sus miembros? De eso trata “El presidente”, cuyo personaje central es un nombre que no le suena a muchos argentinos pero fue vital en la investigación: Sergio Jadue, el presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional de Chile (ANFP).

Jadue hizo historia por varios motivos, primero en su país y luego en la escena internacional. Fue el presidente más joven de un club chileno, Unión La Calera, en el barrio donde él mismo se crió, y bajo su dirección el pequeño cuadro consiguió ascender a la primera división. Ese logro lo ubicó en la mira del presidente del ente nacional en 2011, que necesitaba un candidato “testimonial” para las elecciones de ese año, alguien de foja limpia para poder manipular y seguir en el poder.

Pero Jadue tenía otros planes y, estimulado por su ambiciosa esposa, se hizo lugar a empujones en la mesa grande del fútbol, que lo subestimaba. Ya como presidente, desembarcó en la Confederación Sudamericana de Fútbol donde conoció al legendario Grondona, de quien aprendió algunos manejos necesarios para moverse en el poder. Su ascenso fue rápido, un poco por garra y otro poco porque su juventud (tenía 31 años cuando comenzó su carrera “grande”) le daba una mirada fresca entre la vetusta dirigencia regional. Pero, por sobre todo, Jadue fue el testigo “protegido” del FBI, reclutado en esos primeros años de reuniones en la sede paraguaya de la Conmebol donde empezó también a recibir los primeros sobornos. Gracias a él, que actuó como espía “arrepentido”, las sospechas se confirmaron.

Sergio Jadue (Andrés Parra) junto a Joseph Blatter, presidente de la FIFA.

Créditos argentinos

“El Presidente” transcurre en dos tiempos. Comienza en la Buenos Aires de 2014, en el velatorio de Don Julio, con la presencia de todos los capos futboleros del continente. El pasado reciente, siete años atrás, con el ascenso de Jadue en su Chile natal y el descubrimiento de un nuevo mundo de lujos y riquezas, se entremezcla con los últimos meses de la investigación y su relación con la agente de inteligencia que lo sigue de cerca.

La serie de 8 episodios y dirigida por “nuestro” Armando Bo tiene un casting variopinto e internacional. Andrés Parra (“Pablo Escobar: El Patrón del Mal”) es convincente en su caracterización de Jadue, que pasa del idealismo de un dirigente de pueblo chico a deslumbrarse y perderse en los culposos encantos de la fama y el dinero. Su esposa, interpretada por Paulina Gaitán, destaca como una mujer decidida a convertirse en alguien “de mundo”, y defiende la imagen de su marido como una leona. Karla Souza es la agente (quizá demasiado) sexy del FBI y, entre los argentinos, se lleva las palmas Alberto Ajaka, si bien en un papel secundario como el brazo armado de Jadue, el que trata los asuntos “pesados”.

Luis Margani interpreta a Julio Grondona.

En la piel de Grondona está Luis Margani, cuyo perfil naturalmente bonachón atenta contra la personificación de un ser tan temido y ladino como el faraón del fútbol, dando la sensación de que se queda corto. Jean Pierre Noher, que lleva tiempo viviendo en Brasil, cumple el rol de un poderoso empresario audiovisual brasileño -en un portuñol poco riguroso, hay que decirlo- al que Mariano Jinkis, uno de los dueños de la compañía Full Play, le arrebata el negocio. Los Jinkins terminarían detenidos más tarde por sobornar a varios dirigentes.

Con poco de fútbol y bastante de intriga, “El Presidente” busca enganchar al público latinoamericano, siempre interesado en el “folclore” de su deporte favorito. El tiempo dirá si logra su cometido.