La semana próxima estrenará la cuarta y última temporada de una de las primeras grandes apuestas de Netflix en Latinoamérica. 3% fue rodada íntegramente en Brasil, con talentos locales y escenarios reconocibles, impecablemente adaptados a un probable futuro cercano y nada esperanzador.

Para los que aún no se pusieron al día, vale este aviso con anticipación ya que sus tres temporadas tienen un nivel parejo y que mantiene el interés. Los que no la conocen, valga esta recomendación: bien producida y actuada, la ficción hace hincapié en las eternas desigualdades sociales llevadas a un extremo: sólo el 3 % de la población puede acceder a una vida de comodidades mientras el resto sobrevive en la miseria.

Para ser “elegido” los que cumplen la mayoría de edad pueden ingresar a una competencia durísima y cruel que probará si son dignos, algo así como “Los juegos del hambre” pero con menos glamour.

El orden social fue impuesto por los “Padres fundadores” que vieron en este sistema una manera de mantener “a flote” la sociedad, pero a un costo altísimo para la mayoría.

La carioca Bianca Comparato, protagonista de una historia intensa.

En la tercera entrega se vio la despiadada guerra desatada entre los “rebeldes” y los que defienden sus privilegios, al tiempo que se desnudaron oscuras verdades sobre quienes realmente manejan los destinos de todos.

Para el final de la serie, se espera que el conflicto entre ambos mundos escale hasta la aniquilación

El Proceso 108 comienza con un nuevo liderazgo aún más agresivo, y detrás de una propuesta de paz, sobrevendrá la destrucción que determinará el futuro de este mundo dividido.