Tras la demanda que Scarlett Johansson realizó contra Disney el jueves pasado por el incumplimiento en los términos del contrato firmado por la película Black Widow, Emma Stone, protagonista de la película Cruella, presentará un escrito similar contra la empresa.

El problema es idéntico en ambos casos: las actrices alegan que una parte importante de sus ingresos sería a través del éxito que los films tendrían en los cines. Sin embargo, la productora no emitió estas películas en las salas en los términos pautados, sino que fueron emitidas principalmente en la plataforma Disney+ para ganar mas suscripciones.

Para ambas películas (Black Widow y Cruella), no alcanzaba con tener contratado el servicio de streaming para verlas en sus fechas de lanzamiento, el cual cuesta $385 por mes. Para algunos estrenos, la plataforma dispone de un Premier Access, es decir, un pago adicional que actualmente vale $1.050 por película.

Estas modalidades de acceso afectaron considerablemente a los ingresos de las actrices, según notificaron. Por eso, las demandas radican principalmente en que la empresa nunca renegoció los contratos del elenco ante esta situación. 

En el caso de Black Widow, la corporación decidió postergar su estreno en las salas de cine y extender el servicio de streaming por unos días sin hablarlo con los actores.

Si bien el documento elaborado por los abogados de Scarlett Johansson ya fue presentado, aún no se confirmó si Emma Stone tomará la misma decisión. Según trascendió, otros actores apoyarían este tipo de demandas contra Disney, iniciando una fuerte cruzada contra un gigante del cine.

La respuesta de Disney

La denuncia de Scarlett generó mucho revuelo tanto en las redes sociales como en la industria cinematográfica y la respuesta de Disney no tardó en hacerse pública. 

“Muestra una indiferencia cruel por los horribles y prolongados efectos globales de la pandemia de Covid-19”, replicó la empresa al excusar la decisión de no llevar esos títulos a los cines. “No hay ningún mérito en esta presentación”, agregaron.

Como parte de su estrategia comunicacional, Disney reveló que la actriz ya cobró 20 millones de dólares por la realización de la película. En contraposición, la película estrenada el pasado 29 de junio ya obtuvo ingresos superiores a los 324 millones de dólares, según el sitio especializado Box Office Mojo de IMDb.

Según trascendió, Disney se encuentra renegociando el contrato de la actriz para evitar que el conflicto legal pase a mayores.