Es un momento horrible de la Humanidad, para qué negarlo. Acá nos quejamos de la grieta, pero grietas hay en todas partes. Nos podemos burlar o enojar por lo que diga tal o cual dirigente, pero mucho comportamientos globales (pensemos en los abusos de la corrección política y los discursos "woke" por ejemplo) parecen llevarnos a lo que el gran Mike Judge, en una película no estrenada en nuestro país, llamó La Idiocracia. Nos falta libertad en todas partes y, en todo caso, lo que hizo la pandemia fue poner las cosas en negro sobre blanco, así, sin matices. Es una pena: en un mundo un poco más libre, un poco más relajado, el evento cultural del año no pasaría tan inadvertido. ¿Qué cuál es? Simple: Get Back.

Get Back es una miniserie documental realizada por Peter Jackson que puede verse en Disney+. Es la única serie de Disney+ donde se habla de sexo y se hacen chistes al respecto, se fuma y toma a mansalva, se putea. Debe ser así, además, porque es el registro de cómo los Beatles crearon un álbum en catorce días, se separaron y volvieron a juntar y terminaron en la terraza de un edificio cantando una canción que días antes no existía, justamente "Get Back".

La cosa es así: la banda dejó de tocar en vivo a finales de 1966. Hizo, entonces, los discos que cambiaron absolutamente toda la música pop usando -George Martin de por medio- el estudio de grabación como un instrumento más. Salieron entonces esos ovnis que son Revolver, Sgt. Pepper y el Álbum Blanco. En un momento, filmaron un clip (también pioneros en eso, vea) con público. Les gustó el asunto y decidieron volver a tocar: hacer dos conciertos con canciones nuevas, con público, y grabar todo el proceso de creación para un especial de TV. El asunto es que solo tenían dos semanas para hacer todo eso.

El especial no se hizo y -¡Spoiler!- los dos conciertos quedaron en la famosa presentación de la terraza. Pero sí quedaron sesenta horas de película. Ahora, la otra historia. Después de hacer El Señor de los Anillos y El Hobbit, y de haber inventado técnicas y herramientas increíbles para la creación de imágenes, Peter Jackson probó usarlas en un documental, Jamás llegarán a viejos, donde convirtió material muy deteriorado de la Primera Guerra Mundial en imágenes que parecían tomadas ayer mismo, y con eso pudo retratar lo terrible y cruel que fue esa guerra, siempre vista como "menor" respecto de la Segunda.

Y entonces, se junto con Paul McCartney y Ringo Starr y decidieron darle el mismo tratamiento a aquellas sesenta horas. El resultado es Get Back, algo así como diez horas que narran un momento crítico en la vida de la banda. Casi en el final,  con una disolución a punto de suceder (un miembro abandona y vuelve entre un episodio y otro, por ejemplo) y con todas las herramientas creativas en su máximo nivel.

Entonces este documental monstruo es el reverso de aquella película que hizo Godard con los Rolling Stones (One plus One-Simpatía por el Diablo) donde la creación de una sola canción es excusa para escenas con discursos políticos. Nada de eso: aquí el evento político, social y estético es ver crear a cuatro tipos que no llegaban a los treinta años (repitamos: no llegaban a los treinta años) no una sino muchas canciones.

Hay momento de una melancolía absoluta, como cuando George y John no llegan a los ensayos y la banda parece destruida para siempre. Hay otros de increíble humor, como John imitando a un host de TV y contando una anécdota sobre la masturbación al tiempo que saluda a un Peter Seller que pasaba por ahí. Ringo bailando tap. George pasando de alguien molesto a un tipo que aprende a componer maravillas ante nuestros ojos.

Y Paul inventando de la nada, literalmente, "Get Back". El momento es mágico y muestra cómo funcionaban como un reloj creativo, lo geniales que eran. Una cosa es saberlo por las obras, otra, mucho más asombrosa es ver el proceso de ser geniales. Ver cómo funciona el genio, eso tan escaso. Lo que hace Jackson, además de lograr que todo parezca filmado hace dos o tres horas, es revisar todo el material en busca justamente de esos momentos en los que nace la chispa. A veces no parecen inmediatamente espectaculares, pero de pronto la vista y el oído nos llevan a una especie de estado de gracia completo, a "estar ahí". Es como ver en vivo y en directo el estallido de un volcán. En realidad es más espectacular que eso: cómo una canción que nos acompaña toda la vida surge y empieza a existir.

Sí, Get Back es una maravilla por donde se lo mire. Y además es la época, donde se fumaba y se hablaba sin culpa, donde nadie tenía miedo de ofender a alguien por lo que podía decir, cantar u opinar. Es el retrato de un arte perfecto que lo fue, básicamente, porque nació en un tiempo de libertad completa, creativa y de la otra (no hay una sin la otra, por lo demás). ¿Quiere justificar este año horrible que fue 2021? Vea Get Back. De nada.

Más notas de

Leonardo Desposito

HBO Max impulsó los ingresos de AT&T en 2021

Duna, uno de los éxitos de cine en HBO Max

Cine nuevo en Mubi sin pasar por la pantalla grande

Annette, lo último de Léos Carax con elenco estelar

Francia regula las ventanas de exhibición para plataformas

Malas hierbas, producción cinematográfica de Netflix

La Malvada: una de las grandes películas perfectas

Seductor y ¿Víctima?: La Malvada

Amazon le puso título a la serie sobre El Señor de los Anillos

La primera imagen de la serie de Amazon sobre Tolkien

Cine, series y superhéroes: el futuro del audiovisual

Moon Knight, lo nuevo de Marvel en Disney+

Microsoft compra Activision en el mayor deal del campo gaming

Activision entra al paraguas de Microsoft

Cuatro películas brillantes de Tony Scott en Star+

Cuatro películas brillantes de Tony Scott en Star+

La taquilla global se recupera esta vez gracias al terror

Scream: el terror (siempre) gana

El Festival de Berlín se prepara para otra edición presencial

La Berlinale se prepara para volver a cierta normalidad