Desde el último día de agosto, está disponible en la Argentina la plataforma SVOD Star+, que reune el catálogo de Fox. Es decir, es parte del conglomerado Disney y quien tenga Disney+ puede acceder a ambas con una oferta bastante buena. Implica que una gran cantidad de contenidos que no estaban (muy) disponibles ahora sea hallable. Por ejemplo, series completas como 24, Homeland, Los expedientes secretos X o Buffy, la cazavampiros, todas de culto. Más las animaciones para adultos de la firma, cuya nave insignia es Los Simpson (están todas las temporadas), o la hermosa Futurama (curiosidad: ¿saben que los creadores de Ralph el Demoledor y Zootopia, de lo mejor que dio Disney en estos años, provienen de Futurama?). Los que bregaban por competar Marvel, tienen pues ambas Deadpool, El increíble Hulk y Logan (no, las Spider-Man andan en Netflix porque son de Sony), que no están en Disney+. Star+ está dedicada, básicamente, al público adulto, y además incluye ESPN.

Quienes eran abonados a FoxPlay van a seguir teniendo ese portal hasta fin de enero de 2022, dicho sea de paso. Pero en esta nota queremos recomendarles algunas películas extraordinarias difíciles de encontrar que ahora, gracias a este archivo, aparecen disponibles. Empecemos por una obra maestra absoluta, la anti comedia romántica por antonomasia: La guerra de los Roses. Segundo largo de Danny De Vito como director, es la historia de una pareja (Kathleen Turner y Michael Douglas) que se enamora, se casa, compra un hogar, tiene hijos, los hijos se van y ellos empiezan a odiarse. Todo escala a niveles de locura que hoy nadie filmaría. Los tres actores venían de hacer la bella y aventurera Tras la esmeralda perdida (primer éxito de Robert Zemeckis) y aquí hacen todo lo contrario.

Un clásico del noir, muchas veces imitado y nunca superado, es Laura, de Otto Preminger, donde un detective (Dana Andrews) tiene que investigar la horrible muerte de la Laura del título (bellísima Gene Tierney) y, en el camino y sin querer, no solo descubre una verdad aún más espantosa sino que se va enamorando de la muerta. De paso, Vincent Price hace un papel de antigalán extraordinario. Con Vértigo, quizás la mayor película necrofílica de la historia.

El jugador, de Robert Rossen, es la historia de un jugador de billar interpretado por Paul Newman y de una partida legendaria. Es un film austero, tenso de principio a fin, y un gran trabajo de Newman. Que luego retomó el personaje en El color del dinero, de Martin Scorsese (también en Star+), así que pueden ver dos trabajos excepcionales del gran Paul y el progreso del personaje. Las dos son geniales.

Una de las mayores obras maestras de Brian DePalma, y una de las más grandes películas de culto de la historia, por fin está disponible en SVOD. Fantasma en el Paraíso (que fue trasnoche obligada, por años, en el mítico Cine Arte) es al mismo tiempo Drácula, El fantasma de la ópera, El retrato de Dorian Gray, una sátira sobre el arte "industrial", una acusación al fanatismo de los públicos, y una comedia musical en tiempo de rock que arrasa con todo. Varias secuencias parodian a Orson Welles (el inicio de Sed de Mal transformado en asesinato de un trío que canta mal) o Hitchcock (otro crimen que sale de El hombre que salía demasiado). Y el "Fantasma", crean o no, fue el modelo de Darth Vader (real). Debería ser lo primero que elijan.

Otra obra maestra: Contacto en Francia, de William Friedkin. Dos detectives (gigantes Gene Hackman y Roy Scheider) tratan de cazar en Nueva York a un jefe narco de Marsella (otro grande: Fernando Rey). Más allá de su enorme secuencia de persecución -que la hizo famosa- Friedkin usa las herramientas del documental (filma en la calle, a escondidas muchas veces) para retratar la historia de un demonio perseguido por dos tipos imperfectos. Sí, en eso es igual a su otra obra maestra, El exorcista.

Si quieren romance: Algo para recordar, con Cary Grant y Deborah Kerr. Se enamoran en un barco, se dan cita en el Empire State, algo pasa, no se encuentran, se reencuentran, se reprochan y terminamos todos llorando. Tiene además mucho humor (sobre todo al principio) y es el modelo de, claro, Sintonía de Amor. Ver con muchos pañuelos.

Tres por el precio de una: Historias de Nueva York tiene una película de Scorsese, una de Coppola y una de Woody Allen en el metraje. La de Coppola es, de paso, el debut como guionista de una muy niña Sofia Coppola (y ese pedacito es hermoso). Lo de Allen, con una mamá judía hablándole desde el cielo, es una de sus cimas cómicas y la "chica" final es Julie Kavner, amiga del Woody y, desde siempre, Marge Simpson.

Y una más (hay muchísimo: exploren): Narciso Negro, de Michael Powell y Emeric Pressburger. Un drama en un convento de monjas, con un uso increíble del color, de esas películas que ya nadie hace, puro melodrama. Hace muchísimo que no se ve.