La gimnasta de élite Simone Biles se convirtió en una de las personalidades del 2021 al rehusarse a competir en cuatro de las cinco finales de los Juegos Olímpicos Tokio 2020, al visibilizar un flagelo que sufren muchos deportistas de alto rendimiento: el deterioro de su salud mental

Por tal motivo, fue apoyada en redes sociales y su fama se extendió a lo ancho del globo, a tal punto que fue destacada como la "Atleta del año" por la revista Time, que hizo hincapié en su capacidad para dar "un paso extraordinario y decir 'es suficiente'"

Su grito de ayuda fue la punta del iceberg que escondía más que solo estrés y cansancio por el nivel de exigencia que se le pide a una deportista de esa categoría. En las profundidades estaban latentes situaciones de maltrato psicológico por parte de sus entrenadores y hasta abuso sexual cometido por el ex médico del equipo

En ese sentido, Biles junto a un grupo de casi cien ex gimnastas olímpicas, entre las que se encuentran Aly RaismanMcKayla Maroney, demandaron al FBI por 1.000 millones de dólares por los errores que cometió la agencia en los casos de abuso sexual del médico deportivo Larry Nassar, que aunque tenía múltiples testimonios y denuncias en su contra desde 2015 pudo continuar trabajando y abusar de más mujeres

El equipo olímpico de EEUU demandó al FBI por errores en una investigación

Atleta A: el documental de Netflix detrás de la denuncia

Si bien el reclamo se centra en el accionar del FBI, el caso que originó la primera denuncia hacia Nassar fue el de Maggie Nichols, la primera joven que se animó a visibilizar su historia y las condiciones que la llevaron a ser abusada por el profesional de la salud. 

Tanto la historia de Nichols, la Atleta A para proteger su identidad en la investigación, como el juicio en 2017/2018 se reflejan en el documental de Netflix Athlete A estrenado en 2020. Si bien, la pieza no cuenta con el testimonio en primera persona de Biles, se hace referencia a ella como una "buena compañera" y es el nombre más representativo del pedido de resarcimiento contra el FBI

Maggie Nichols denunció al médico Nassar en 2015

El documental dirigido por Bonni Cohen y Jon Shenk sigue a un equipo de periodistas de investigación del diario The Indianapolis Star mientras publicaban la historia del médico Larry Nassar que agredió sexualmente a jóvenes gimnastas y las acusaciones posteriores que envolvieron a USA Gymnastics (USAG) y su entonces director ejecutivo Steve Penny.

Los abusos se cometían mientras las jóvenes estrellas entrenaban en el Karolyi Ranch, un lugar donde no solo tenían un régimen muy estricto de entrenamiento, sino que permanecían aisladas del mundo. Además, en el documental se muestra el maltrato psicológico de los entrenadores que convirtió a Nassar en la única persona "amable" para ellas, cosa que hizo que se ganara la confianza de las adolescentes de las que luego abusaba.

Incluso la propia Nichols remarcó que decidió contar su testimonio para "llevar justicia" tanto a las víctimas de Nassar como de la USA Gymnastics (USAG), quienes nunca tomaron acción sobre el médico ni siquiera ante los reclamos de los padres de las gimnastas. 

"32 medallas de bronce, 38 medallas de plata, 34 medallas de oro, 500 sobrevivientes de abuso sexual", así empieza el tráiler del documental que se puede ver en Netflix Argentina.  

Gimnastas contra el FBI 

Con el documental en la plataforma de streaming más famosa, más de 90 mujeres gimnastas presentaron la demanda federal contra el FBI, tal como informó en un comunicado la oficina de abogados que lleva el caso, Manly, Stewart & Finaldi.

"La mayoría de las demandantes consiste en más de 90 mujeres jóvenes y niñas que sufrieron abusos después de 2015 debido a que el FBI no tomó las medidas requeridas para protegerlas", señaló el texto. Ese fue el año en el que Nichols llevó a cabo la primera denuncia desestimada por USA Gymnastics. 

La deportista McKayla Maroney explicó en un comunicado: "Mis compañeras sobrevivientes y yo fuimos traicionadas por cada institución que se suponía que debía protegernos: el Comité Olímpico de Estados Unidos, USA Gymnastics y el FBI".

"Tenía alguna esperanza de que cumplieran su palabra y exigieran responsabilidades al FBI", señaló, y puntualizó: "Está claro que el único camino hacia la justicia y la curación es a través del proceso legal", consignó la agencia de noticias francesa AFP.

En esa línea, la oficina de abogados dijo que el FBI recibió denuncias creíbles en julio de 2015 sobre las agresiones sexuales de Nassar y que "entonces pudo acabar inmediatamente con la depredación de Nassar". "Sin embargo, el FBI fue groseramente negligente en sus deberes al negarse a entrevistar a las gimnastas que estaban dispuestas a hablar sobre el abuso", aseguró.

La demanda contra el FBI se produjo apenas unos días después de que el Departamento de Justicia informara que no presentará cargos contra dos agentes especiales de la agencia, ya retirados, que hicieron un mal manejo de la investigación sobre Nassar.

Al respecto la misma Biles en su cuenta de Twitter criticó el fallo y señaló: "Y la gente se pregunta por qué las mujeres/los hombres no se presentan, porque nunca se hace justicia, esto es literalmente una locura para mí, seguimos sufriendo ¿a qué precio?"

 

En lo que respecta a USA Gymnastics, responsables del centro de entrenamiento Karolyi Ranch, las gimnastas llegaron a finales de 2021 a un acuerdo con por el que recibirán una compensación de unos 380 millones de dólares, una de las mayores sumas registradas en casos de abusos sexuales.