¿Se puede estar al mismo tiempo en Marte y en la Tierra? Ese será, con infinidad de matices y derivaciones, el dilema de Emma Green durante los 10 episodios de Away (Lejos) que estrenó Netflix hace pocos días.

La dos veces ganadora del Oscar Hilary Swank estuvo casi "desaparecida" tras haber llegado a la cima de Hollywood. Pero esta revancha, ahora en formato de streaming, le hace justicia a su calidad actoral.

Green (Swank) es una astronauta estadounidense al frente de una tripulación internacional -EE.UU, Reino Unido, Rusia, China e India- en una peligrosa primera misión a Marte. El sueño de toda su vida de repente se ve amenazado cuando el hecho de abandonar en nuestro planeta a su marido (Josh Charles) y a su hija adolescente (Talitha Bateman) se produce justo en el momento en que más la necesitan.

El Atlas I parte desde la base lunar que la humanidad (Estados Unidos, bah) ha logrado instalar no sabemos bien cuándo, aunque esto no es relevante. Antes de despegar hacia el misterioso planeta rojo, Emma recibe noticias desde la Tierra que la atormentan en el minuto decisivo: ¿es astronauta antes que madre y esposa?

Los dilemas de esta valiente comandante irán minando la relación con su tripulación, ya desde el vamos dividida un poco estereotípicamente entre el occidente progresista y las dos naciones comunistas: la desconfianza mutua amenaza el éxito de la aventura más grande y costosa que haya afrontado el mundo.

La tripulación multicultural (y conflictiva) del Atlas I.

La serie muestra todo lo que puede salir mal en un viaje interplanetario, problemas de ingeniería y errores humanos que se deberán ir solucionando a lo largo de los 8 largos meses que dura el viaje a Marte. En definitiva, Away también es una historia de trabajo en equipo, de olvidar diferencias en pos del bien común.

En simultáneo a lo que sucede en el espacio, vemos mucho de lo que pasa aquí en la Tierra, donde se desarrollan otros dramas vinculados a los protagonistas que están allá arriba, su pasado y sus probables futuros. Emma quizá sea la que más sufre las dudas y la presión de tener que demostrar que amerita su puesto, pero cada tripulante tiene una historia dura que contar.