El número es 5,5. En realidad, no es un número sino una proporción: 5,5%. Representa la caída interanual en la venta de entradas de cine en los Estados Unidos. Es una caída muy grande respecto de 2018, aunque sigue siendo mejor que los números de 2017 y 2016. Es un porcentaje, además, que hay que desgranar: en el primer trimestre de 2019, la caída en ese mercado fue del 16%. La aparición de Avengers: Endgame en el segundo y de Guasón en el tercero mejoraron bastante las cosas. En el último trimestre, se espera que tres secuelas (Jumanji, Frozen 2 y el cierre de Star Wars) permitan un cierre mucho más acorde con lo que el negocio necesita. Mientras tanto, muchos culpan a Netflix o al auge de las plataformas por la caída del público en las salas cinematográficas o en el desinterés sobre ciertas franquicias. El fracaso que representaron por ejemplo Men in Black: Internacional o, recientemente, Terminator: Destino oculto (que, por otro lado, funciona mejor fuera de los Estados Unidos que en el país de origen) es tan grande que los "récords" del año no alcanzan para compensarlos. Por lo demás, los grandes exhibidores se oponen al modelo de estrenar por pocas semanas una película en salas antes de que pase a plataformas. Es internacional: eso es lo que hace que en la Argentina, este fin de semana, El Irlandés solo pueda verse en un cine de Devoto, rechazada para una semana de exibición por las grandes cadenas.

¿Qué es lo que sucede? Es simple: años de concentración y oferta única disolvieron la audiencia para películas que no sean grandes espectáculos familiares, con algunas excepciones relativas (Guasón es éxito de más de u$ 1.000 millones, pero hay que preguntarse qué sucedería si esa película no estuviera relacionada con el universo de Batman). El mayor gasto de publicidad y marketing se deriva a las películas de presupuesto gigante. Ese presupuesto es tan grande que deben apelar a la mayor cantidad de público posible, es decir incluir a niños y adolescentes. Lo que lleva -es todo pura lógica- a la ausencia de temáticas adultas o ciertas imágenes porque eso restringe el público. Pero esos temas e imágenes sí pueden verse en el hogar mediante las plataformas. Resultado: una parte más que importante del cine mainstream, probablemente la mayor en cantidad de títulos, queda solo para el consumo hogareño. Ahora se entiende más lo de El Irlandés: no es Netflix sino que los cines no creen, ya, en películas adultas. Apuntan al consumidor de snacks, no al consumidor de cine. Eso, que en la Argentina hemos descripto desde hace años y es la consecuencia de la concentración (pocas películas en muchísimas salas, algo que afecta directamente también al cine nacional al destruirle las posibilidades de exhibición y de que cree su propia audiencia), es una especie de "sorpresa" en los EE.UU., donde aún la cuestión de los públicos no aparece como tema. De todos modos, lo más importante del 5,5% es que, incluso en el año de "las películas más taquilleras de la historia", el público abandona las salas.

Más notas de

Leonardo Desposito

De Velázquez a Libertad Lamarque para disfrutar el fin de semana

De Velázquez a Libertad Lamarque para disfrutar el fin de semana

Grandes fracasos (inmerecidos) del cine

Grandes fracasos (inmerecidos) del cine

NBC, a la caza del mundo on demand

The Office - 2005

El sexo virtual de José María Muscari

Halle Berry renuncia a un rol por críticas de la comunidad transgénero

Halle Berry, polémica por un rol transgénero

Adiós a Ennio Morricone, maestro de la música para el cine

Adiós a Ennio Morricone, maestro de la música para el cine

Hollywood ya prepara su primer filme sobre la pandemia

Hollywood ya prepara su primer filme sobre la pandemia

Lo mejor del cine, del teatro y de la música en casa

Lo mejor del cine, del teatro y de la música en casa

Parodias en el cine para reírse del cine

Parodias en el cine para reírse del cine

Dos películas para ver en casa

Dos películas para ver en casa