El Cairo, 1979. Son tiempos agitados (cuándo no) en Medio Oriente. Pero mucho más agitada está la mente del Dr. Refaat Ismail, un médico y profesor universitario tan brillante como escéptico y amargado.

Maniático, fumador compulsivo, inseguro, incapaz de expresar sentimientos: es un personaje al que de todos modos, enseguida le tomamos cariño. Una suerte de Dr House egipcio que parece odiar a todo el mundo. Tiene 40 años y está prometido con una bella y culta mujer más joven a la que no ama, pero no puede decírselo.

Dominado por su hermana mayor, Refaat va donde lo lleva la corriente. Pasa sus días frustrado porque ninguno de sus alumnos le presta atención, y hace catarsis personal resolviendo laberintos y acertijos.

Incrédulo hasta de su propia sombra, se dedica al pesimismo puro: las leyes de Murphy son su mantra, e incluso le brindan inspiración para reescribirlas como “Leyes de Refaat”, con aditamentos propios. Sin embargo, las cosas darán un vuelco inesperado para él.

Los fantasmas no existen pero...

Su férreo pragmatismo comenzará a resquebrajarse luego de que una aparición espectral lo sorprenda mientras hablaba consigo mismo de la probada “inexistencia” de lo paranormal. Casi como un chiste del universo, cuanto más rechaza la idea de un mundo espiritual, más evidencias comienzan a aparecerse en su vida.

Un fantasma de su pasado que él creía haber olvidado, vuelve a manifestársele, en simultáneo con extraños fenómenos a gran escala que suceden en su país y en los que él se verá irremediablemente involucrado.

El regreso de la mujer que realmente ama -pero nunca se atrevió a decírselo- una escocesa con la que compartió estudios, dará vuelta su mundo terrenal, complicando las cosas con su tradicional y conservadora familia.

Cuando Reefat reencontró a Maggie... todo se complica.

De a poco el protagonista libra dos batallas en simultáneo. Por un lado, la imposición de los preceptos anticuados de sus hermanos acerca del matrimonio y la imagen social, los rencores y dolores fraternales. Por el otro, las cada vez más numerosas y certeras evidencias de que lo paranormal existe, y para colmo él es el centro de algo muy grande que está sucediendo.

Una serie redonda e intrigante

Su escepticismo es testarudo, ni aún cuando está con la soga al cuello Reefat quiere admitir la naturaleza de lo que enfrenta. Y, como toda buena serie, las explicaciones llegan en el episodio final, lo cual mantiene enganchado al espectador. Afortunadamente, no hay nada de más: sólo son 6 capítulos, durante los cuales vemos el viaje interior de este hombre que debe deconstruirse desde adentro hacia afuera.

¿Hay vida después de la muerte? ¿Nuestras deudas con el Más Allá pueden saldarse? Reefat se verá obligado a creer en lo increíble y encarar un viaje que asusta: el propio laberinto de su mente.

Con muy buenos momentos de humor negro e ironía, Paranormal es una historia diferente sobre algo que vimos muchas veces. No faltan las momias, mitos y maldiciones que podemos esperar de la historia del Antiguo Egipto. Hay casa embrujadas y fantasmas, sueños terribles y viajes astrales de la mano de un antihéroe “como Dios manda”. Recomendable.

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