Qué añito, 2021, amigos... Cuando pensamos que no podía haber nada peor que 2020, 2021 nos pidió que le sostuviéramos la cerveza. Sí, bueno, fue un poco menos "encerrado" y, con ritmo lento, el mundo volvió a moverse. Pero las secuelas de pesimismo, desánimo, depresión, pobreza y largo etcétera que viene dejando la pandemia se notaron más. Para colmo, Netflix decide estrenar una película que, en espejo cómico, nos cuenta el asunto, No mires arriba (que a este redactor, después de una segunda visión, se le cayó a pedazos). Pero dado que se va y que la fe es lo último en perderse y lo primero en recuperarse, tomemos una idea: riámosnos del final. Así que, pare terminar este 2021, vamos con ¡Películas sobre el fin del mundo!

Arranquemos con un clásico, El día que paralizaron la Tierra, de Robert Wise (un señor que dirigía lo que viniese: desde El caserón de las sombras, puro terror, hasta La novicia rebelde, puro terror pero de otra clase). Se puede encontrar en Qubit.TV y cuenta que viene un extraterrestre con un robot gigante a nuestro planeta -ergo, desciende en los Estados Unidos- en plena paranoia anticomunista y con misiles nucleares a punto de hacernos jalea. El tipo tiene una misión: ver si vale la pena salvarnos o simplemente destruirnos. Pero se pierde en Nueva York, una mujer lo ayuda y esa experiencia, más allá de la violencia del Estado, le permite conocer mejor a los terrestres. Aunque se vuelve un poco declamativa, es una gran película.

Probablemente la película "apocalíptica" más original sea El fin de los tiempos, de M. Night Shyamalan, disponible en Star+. También es de las mejores que hizo. El mundo es el nuestro, todo parece normal y, de pronto, hay una epidemia de suicidios. Algo en el aire, un virus... no se sabe bien qué es lo que sucede, pero se sospecha que la Naturaleza está ajustando el planeta (y de paso, ajustando cuentas) eliminando a una parte especialmente nociva de sus criaturas. Shyamalan aquí logra crear suspenso y terror con algo totalmente invisible, y todo funciona muy bien. Sobre todo, la perplejidad del personaje de Mark Wahlberg. Sí, tiene sorpresas.

Los apocalipsis zombies tienen ese qué se yo, ¿vieron? Salen de casa por Arenales y de pronto una horda de muertos vivos -con hambre- aparecen desesperados con ganas de que sean su cena. Probablemente la película más tremenda, gráficamente hablando, sobre esa situación sea Guerra Mundial Z, que al mismo tiempo muestra la lucha desesperada por encontrarle una vuelta al asunto. Lo que tiene de bueno es que es desaforada y que plantea las cosas de tal modo que no se trata de un "sin salida" (defecto de cualquier apocalipsis zombie), sino de otra cosa que incluye, de manera sutil, una reflexión sobre el sacrificio y el heroísmo. Está en HBO Max.

El maestro del "rompan todo el planeta" es el alemán radicado amorosamente en Hollywood Roland Emmerich. Y su mejor película (y es buenísima en serio) es 2012, donde un desastre geológico pone a la Tierra en peligro de desaparición. Hay muchas aventuras espectaculares, secuencias de catástrofes y destrucciones perfectas, etcétera. Pero también hay bastante política, tomada con ironía. Presten atención al duelo de ideas entre el secretario de Estado que interpreta Oliver Platt y el científico idealista que encarna Chiwetel Ejiofor. O vean cómo al presidente de los EE.UU. (Danny Glover) lo aplasta el transatlántico J.F. Kennedy. O lo que sucede en el Vaticano con un símil Berlusconi. Los detalles de 2012 la hacen una película originalísima, aparte en todo sentido. Está en Netflix.

En Prime Video, recomendamos calurosamente Cloud Atlas, de las hermanas Wachowski y Tom Tykwer. Son muchas historias concatenadas (linda palabra, siempre quise usarla) con casi siempre los mismos actores haciendo diferentes papeles (incluso de diferente sexo) y que culmina con un fin del mundo y una esperanza. Es difícil, en los últimos años, encontrar una película más linda y original al mismo tiempo, y menos con Tom Hanks haciendo de bueno, de malo, de hombre del futuro, de tipito tímido, de escritor envidioso y mil cosas más.

Y terminemos con una que pasó inadvertida pero es genial. Se llama Este es el fin y está en Netflix. Imaginen a un grupo de comediantes (Seth Rogen, James Franco, Jonah Hill, Michael Cera, Danny McBride y muchos más) haciendo de sí mismos, en una fiesta de Hollywood, cuando sobreviene el Apocalipsis, con todo el manual del apóstol Juan encima. Es cómica, es de terror, es más cómica y los verdaderos temas son la bondad y la amistad. El final final es, probablemente, de los más felices que dio el cine (o, dicho de otro modo, difícilmente se pueda terminar algo de modo más feliz). 

Addenda: para ver una secuencia de fin del mundo totalmente extraordinaria: El fin de Evangelion (en Netflix), que puede ser muy críptica si no vio la serie (y si la vio, también, es así) pero sorprende por su combinación de música alegre y litros de hemoglobina, de monstruosidad y belleza surreal. De esas imágenes que uno no olvida jamás. Feliz Año Nuevo. Y Mundo Nuevo, por qué no.

Más notas de

Leonardo Desposito

HBO Max impulsó los ingresos de AT&T en 2021

Duna, uno de los éxitos de cine en HBO Max

Cine nuevo en Mubi sin pasar por la pantalla grande

Annette, lo último de Léos Carax con elenco estelar

Francia regula las ventanas de exhibición para plataformas

Malas hierbas, producción cinematográfica de Netflix

La Malvada: una de las grandes películas perfectas

Seductor y ¿Víctima?: La Malvada

Amazon le puso título a la serie sobre El Señor de los Anillos

La primera imagen de la serie de Amazon sobre Tolkien

Cine, series y superhéroes: el futuro del audiovisual

Moon Knight, lo nuevo de Marvel en Disney+

Microsoft compra Activision en el mayor deal del campo gaming

Activision entra al paraguas de Microsoft

Cuatro películas brillantes de Tony Scott en Star+

Cuatro películas brillantes de Tony Scott en Star+

La taquilla global se recupera esta vez gracias al terror

Scream: el terror (siempre) gana

El Festival de Berlín se prepara para otra edición presencial

La Berlinale se prepara para volver a cierta normalidad