Entre las novedades de la semana, se coló que Disney planea lanzar su servicio de streaming video on demand en América Latina en noviembre. Si el costo es el mismo que en los Estados Unidos, la plataforma rondará los siete dólares. Seguramente más tarde llegará HBO Max y, así, se completará (más o menos) el panorama de plataformas en la región y, especialmente, en nuestro país. Lo que nos lleva a pensar qué es lo que ya hay y a qué podemos acceder. Porque es falso que "está todo on line", al menos legalmente.

Dejemos de lado las plataformas gratuitas (Pluto TV, por ejemplo) que abundan y a las que se accede con publicidad. Por ahora no son tan nutridas como las "pagas", aunque son una buena alternativa en general. Eso sí, la mayoría de estas plataformas son estadounidenses y, sobre todo, contemporáneas, de no más de veinte años (con suerte) de antigüedad. Es algo, pero poco.

Luego, gratis, tienen YouTube, que con un dispositivo como Chrome puede verse en el televisor (aunque, si tienen Flow de Cablevisión, lleva la app de YT incorporada al menú general). Es cuestión de buscar pero hay mucho. El problema en ese caso consiste en encontrar doblajes decentes o subtítulos en castellano. Y que no hay mucho orden. YouTube también tiene la posibilidad de alquilar contenidos en HD, pero resultan excesivamente caros.

De paso: si quiere ver cartoons clásicos (ya sabe que aquí somos fans), no los busque en YouTube sino en Dailymotion, que es una buena alterntiva para contenidos, bueno, alternativos. Y si quiere rarezas clásicas, viejas, material de archivo, noticiarios, animaciones locas o incluso clips eróticos de los años 40, la nunca bien ponderada Archive.org.

En todos los casos faltan a) clásicos; b) películas no estadounidenses anteriores a 2000; c) (lo que implica) autores esenciales, incluso contemporáneos; d) novedades independientes. En ese campo, solo queda confiar en la suerte y en la piratería, que condenamos enfáticamente. Y aunque piratee: que le sea leve la búsqueda de subtítulos buenos y sincronizados.

Las plataformas más conocidas y accedidas aquí son Netflix -que es canónica en todo el mundo- y HBO Go, en principio. La primera se concentra cada vez más en material de producción propia o con derechos exclusivos. A medida que Disney/Fox y Warner lanzan sus propias plataformas, Netflix requiere crear sus propias marcas. Está en eso. Pero material "de calidad" en realidad es el que más escasea.

En el acervo argentino, por ejemplo, tenemos no más de 35 clásicos (los contamos), de los cuales hay casi nada anterior a 1980 (Río Grande, los documentales realizados en la Segunda Guerra Mundial y poco más). El cine no estadounidense se circunscribe en general a éxitos comerciales de otros países, con algunas notables excepciones como la gran película italiana Lazzaro Felice. Es decir: contenido alternativo, poco y nada.

HBO Go tiene todo el acervo en series de la firma, pero adolece del mismo problema que Netflix en cuanto a clásicos, autores y filmes independientes. Aunque hay rarezas: tiene un selección notable en buenas copias de las películas de monstruos de la Universal (de los años 30 y 40) y otra extraordinaria en calidad de copias de Alfred Hitchcock, que incluye algunos títulos poco frecuentes como La sombra de una duda. Como en el caso de Netflix, hoy por hoy gana en series (allá Stranger Things, aquí, Game of Thrones).

Dejemos de lado FoxPlay, que tiene sí una buena selección de clásicos rotativa (hay mucho western: la Fox se caracterizó en gran medida por producirlos) y algo de cine internacional, especialmente argentino. Pero la grilla ha bajado en cantidad en los últimos años. Quizás tenga que ver con la fusión con Disney.

El cinéfilo de ley requiere tener Qubit.TV y Mubi. La primera es una plataforma netamente local que tiene como ejes el cine de autor, el cine clásico y las rarezas. Es el único lugar donde hallar una selección de películas de Luis Buñuel, Ingmar Bergman, Michelagelo Antonioni, o Roberto Rossellini. Es una pena que -siempre el tema de derechos- estas películas no se mantengan ad aeternum (lo mismo pasa en Netflix, ojo), pero ¿En qué otro lugar va a encontrar Mr. Arkadin, de Orson Welles, película dificilísima de hallar hoy? La selección de Qubit es de las mejor curadas del paisaje.

La otra plataforma similar es Mubi, que acompaña a los festivales. No carece de clásicos, pero se concentra en lo contemporáneo de calidad, internacional y de grandes muestras. Ahora tiene una videoteca permanente con una buena selección de títulos, pero además tiene la particularidad de "una película por día". Cada filme "nuevo" dura 30 días, todos los días entra un filme nuevo. El usuario tiene un mes para ver una película o esperar a que regrese. La selección incluye de Godard a Coppola, y todo lo que hay o hubo luego en el medio.

Y queda Amazon Prime Video. Tiene bastante para ver pero adolece de los mismos problemas de variedad y acervo que tienen Netflix y HBO. Hoy está en auge porque tiene los contenidos de Disney (que salieron de Netflix por cierre de contrato), pero cuando Disney+ llegue a la Argentina, se irán. De todos modos es una buena plataforma, con mucho contenido y variada. Pero la interfaz de búsqueda es decididamente mala (ahí es donde gana siempre Netflix respecto de todas sus competidoras, además de sus algoritmos para recomendar contenido). Quizás porque Prime Video es un "negocio secundario" para Amazon, que en los EE.UU. también alquila contenidos (Trolls World Tour, por ejemplo, arrancó ahí). Veremos si crece.

Más notas de

Leonardo Desposito

Netflix apuesta por contenidos propios y no compra empresas

The Witcher, uno de los contenidos estrella de Netflix

Cuatro "películas de chicos" para disfrutar todos en Netflix

Los Mitchell vs. las máquinas, gran animación de Netflix

El "pase sanitario" destroza cines en Francia

Kaamelott, película herida por las restricciones sanitarias en Francia

PornHub, el arte erótico y la furia de los grandes museos

El nacimiento de Venus, de Sandro Botticelli

Vampiros, títeres y Leo García para pasar un gran fin de semana

La danza de los vampiros, de Roman Polanski

Abbas Kiarostami: poesía para terminar con las polémicas

El viento nos llevará, joya de Kiarostami

Netflix: menos crecimiento y lanzamiento de videogames

Netflix va por los videojuegos

Cuatro películas de Prime Video que merecen redescubrirse

Tom Hanks y Halle Berry en El atlas de las nubes

Black Widow y los cines: de la euforia a la decepción

Scarlett Johansson en Black Widow

Salgamos de casa: ciclos de cine, teatro y música

LIgia Piro, en el Picadero