Todo el universo recuerda la banda de sonido de Fiebre de sábado por la noche. Mucha gente cree, incluso, que se trata de una alocada comedia musical. Si no la vieron, seguramente piensen que es todo el disco y Travolta bailando. Y no, amigos: Fiebre... es un drama de barrio, la historia de un grupo de amigos, entre ellos uno que solo piensa en hacer su vida saliendo por la noche. Pero lo que sucede realmente es bastante dramático, a veces angustiante: una pintura social sobre gente joven que no quiere -pero parece condenada a- repetir los pasos de sus padres. Algo así como Los inútiles con música de los Bee Gees. El tiempo la ha mejorado mucho y la convirtió en clásico.