Quién no ha soñado con la invisibilidad, quién no ha soñado con el inmenso poder que implica no ser vistos. H.G. Wells escribió sobre ello y el cine ha intentado seguir esa reflexión. Lo ha logrado a medias. Esta nueva versión -o más bien una "inspiración" en el artefacto más que en la letra- aprovecha el sismo que implica sacar a la luz siglos de abusos sufridos por las mujeres para darle un marco verosímil al cuento fantástico. Cuento que, en círculo, vuelve a referir a lo humano porque es, se dijo, una reflexión sobre el poder. La mujer perseguida por el monstruo invisible que no termina de desaparecer es más que metáfora de una situación asfixiante. Aquí toma la forma -o la transparencia- de la pesadilla. Apuntalada por gran trabajo actoral de Elizabeth Moss y un justo uso del sonido y del montaje, El hombre invisible es del cine de terror que no hay: el que reflexiona sobre la realidad desde el miedo.

Título original: The Invisible Man, EE.UU., 2020
Duración: 124’
Dirección: Leigh Whannell
Con: Elizabeth Moss, Storm Reid, Harrie Dyer, Michael Dorman
Calificación: Apta para mayores de 13 años