CRÍTICA KRAVEN, EL CAZADOR
Aunque algunos la odian, esta película va directo al hueso
Kaven, el cazador, un filme con un entretenimiento noble, mucho mejor que un ejército de haters
Hay quienes ya odian Kraven el cazador, película de superhéroes (en realidad, supervillano o antihéroe) de la factoría Sony. Es raro porque sus secuencias de acción son buenas y tiene en su corazón una compleja relación entre padre e hijo (Aaron Taylor-Johnson y Russell Crowe) que no está para nada mal relatada.
Visceral en el mejor sentido, quizás lastrada por demasiados lugares comunes, de todos modos va directo al hueso y tiene momentos muy interesantes. Y Taylor-Johnson es muy bueno, aunque no parece tener demasiada suerte con los papeles que elige. Lejos de ser una maravilla, tampoco es un desastre y ofrece un entretenimiento noble, casi de clase B.

